JOHANNESBURGO, 3 de febrero - S&P Global Ratings ha advertido que los gobiernos africanos se enfrentan a crecientes riesgos de endeudamiento, ya que los calendarios de reembolso en moneda fuerte previstos para 2026 aumentan la presión sobre las reservas externas, contribuyendo a los riesgos de refinanciación.

El último informe de perspectivas soberanas africanas de la agencia, publicado el lunes, muestra que los reembolsos de deuda externa de los gobiernos son ahora más de tres veces mayores que en 2012.

"Un endeudamiento estructuralmente alto y bases de ingresos bajas y concentradas seguirán representando riesgos clave y, con reembolsos de deuda externa gubernamental que probablemente superen los 90.000 millones de dólares este año, las vulnerabilidades externas también han aumentado", escribió Benjamin Young de S&P en el informe.

"Los reembolsos de deuda externa de los gobiernos están acercándose a su punto máximo."

Egipto representa casi un tercio del total de este año, con 27.000 millones de dólares en reembolsos de principal, seguido por Angola, Sudáfrica y Nigeria.

S&P señaló que las calificaciones soberanas promedio en la región han alcanzado sus niveles más altos desde finales de 2020, reflejando el impulso de las reformas y un crecimiento mejorado. Sin embargo, esto es una señal de que los principales indicadores crediticios se están estabilizando más que mejorando significativamente, ya que los ajustes estructurales para reducir las cargas de deuda suelen requerir plazos más largos, según los analistas de S&P.

El alivio de las condiciones financieras globales y el interés de los inversores por diversificar sus inversiones han reabierto la puerta para que varios soberanos africanos accedan a los mercados de capitales internacionales.

No obstante, algunos de ellos, como la República del Congo, han tenido que ofrecer rendimientos de dos dígitos en los últimos meses, lo que se considera demasiado costoso para los emisores, y varios gobiernos han recurrido a acuerdos fuera del mercado, como colocaciones privadas o swaps de retorno total.

Se prevé que el crecimiento económico se mantenga estable, con un crecimiento promedio del PIB real del 4,5% en 2026, mientras que se espera que los déficits fiscales se consoliden moderadamente hasta el 3,5% del PIB. Sin embargo, se anticipa que la deuda gubernamental seguirá elevada, en torno al 61% del PIB en promedio.

El aumento de la carga de amortización de la deuda está llevando a varios gobiernos a recurrir a estrategias de gestión de pasivos, como recompras, canjes y extensiones de vencimientos, para reducir los riesgos de refinanciación. 

Entre los usuarios destacados de estos enfoques se encuentran Costa de Marfil, Benín, Uganda, República del Congo, Mozambique, Kenia y Sudáfrica.