El bufete de abogados Ashurst, con sede en Londres, y la firma estadounidense Perkins Coie anunciaron este lunes que han acordado una fusión que dará lugar a una firma conjunta de 3.000 abogados y unos 2.700 millones de dólares en ingresos, lo que la situará entre las 20 mayores del mundo.

Perkins Coie fue una de las cuatro firmas legales que lograron este año demandar con éxito a la administración del presidente de Estados Unidos, Donald Trump, para bloquear órdenes ejecutivas que iban dirigidas contra ellas por sus vínculos con los supuestos enemigos políticos de Trump.

Paul Jenkins, director ejecutivo global de Ashurst, declaró a Reuters que ambas firmas mantenían conversaciones de fusión desde febrero y que "desde el principio, nuestras conversaciones se centraron realmente en el futuro, no sólo en uno o dos años, sino en la próxima década y más allá".

Por su parte, Bill Malley, socio director de Perkins Coie, afirmó que Ashurst "complementa nuestro alcance geográfico", y añadió que "debemos fortalecer nuestra capacidad para ofrecer asesoramiento legal de confianza de manera fluida a través de las fronteras".

En declaraciones a Reuters, Malley explicó que la firma combinada estará "especialmente preparada" para atender a clientes en sectores como tecnología, servicios financieros, energía e infraestructuras.

Jenkins y Malley serán co-directores ejecutivos globales de la nueva firma, que se denominará Ashurst Perkins Coie.

El anuncio supone la última gran fusión transatlántica de firmas legales en los últimos años, en un movimiento de consolidación impulsado por la búsqueda de escala para competir en los principales mercados y áreas de práctica.

Esta operación sigue la estela de acuerdos similares entre firmas británicas y estadounidenses, como el alcanzado entre Herbert Smith Freehills y Kramer Levin anunciado el año pasado, y la fusión de Allen & Overy con Shearman & Sterling anunciada en 2023.

Las firmas indicaron que la fusión propuesta está sujeta a la aprobación mediante votación de los socios de ambas firmas y, de aprobarse, se prevé su cierre para finales de 2026.

La firma combinada contará con 52 oficinas en 23 países, y Jenkins indicó a Reuters que "no hay intención, por el momento", de abrir nuevas sedes.

Perkins Coie, que representó a la campaña de la candidata demócrata a la presidencia en 2016, Hillary Clinton, fue objeto de una órden ejecutiva de Trump en marzo, la cual suspendía las autorizaciones de seguridad para sus empleados y restringía su acceso a edificios federales y contratos gubernamentales.

Dicha órden contra Perkins Coie fue anulada en mayo, aunque la administración de Trump ha recurrido la decisión. Otras órdenes ejecutivas similares contra WilmerHale, Jenner & Block y Susman Godfrey también fueron revocadas.

($1 = 0,7590 libras)