Gap recortó el jueves su previsión de ventas anuales y American Eagle Outfitters mantuvo intactas sus perspectivas de ventas comparables, sin lograr calmar a los inversores en un contexto donde la cautela de los consumidores estadounidenses mantiene bajo presión la demanda de prendas de vestir.

Las acciones de Gap se desplomaron cerca de un 15% en las operaciones posteriores al cierre, mientras que las de American Eagle cayeron casi un 11%.

La inflación registró su mayor incremento en tres años, con la confianza del consumidor hundiéndose a un mínimo histórico en mayo, lo que subraya la creciente presión sobre los hogares que se ven obligados a recurrir a sus ahorros y a recortar gastos en artículos prescindibles, incluidos ropa y accesorios.

Tanto Gap como American Eagle enfrentaron dificultades en ciertas categorías de moda femenina de temporada, las cuales continúan lastrando su desempeño en el trimestre actual.

Gap, que se encuentra en pleno proceso de reestructuración, señaló que los resultados de Old Navy se vieron afectados por la categoría de vestidos para mujer, donde la ejecución fue deficiente y no logró conectar con las clientas. La compañía pronosticó ventas débiles para el trimestre en curso y sigue esperando un impacto derivado del encarecimiento del combustible provocado por el conflicto en Oriente Próximo.

'Al entrar en el segundo trimestre, el negocio estacional de vestidos para mujer sigue rindiendo por debajo de las expectativas', afirmó el consejero delegado Richard Dickson durante la conferencia de resultados.

Por su parte, American Eagle indicó que la menor demanda de prendas inferiores femeninas provocó un descenso en las ventas trimestrales, perjudicadas por los cambios en las tendencias de estilo y una primavera más fría.

'Los consumidores de rentas bajas no están evolucionando tan bien como otros... La industria de la moda sufre de un exceso de competencia y sobreproducción, pero estos son problemas crónicos ajenos a los niveles de gasto de los consumidores', comentó David Swartz, analista de Morningstar.

A principios de esta semana, Abercrombie & Fitch y Bath & Body Works lograron sortear la ralentización gracias a la resiliencia del gasto de los compradores más acaudalados en una economía con forma de K.

Sin embargo, los gigantes minoristas Walmart y Target ya advirtieron la semana pasada sobre la atonía del consumo.

Gap prevé ahora que las ventas del ejercicio fiscal 2026 aumenten entre un 1% y un 2%, frente a su previsión anterior de un crecimiento de entre el 2% y el 3%.

No obstante, Gap elevó su previsión de beneficios anuales, al anticipar unos 80 millones de dólares en beneficios arancelarios, mientras tiene en cuenta la incertidumbre económica general.

La empresa estima ahora un beneficio ajustado para todo el año de entre 2.30 y 2.40 dólares por acción, frente a su horquilla anterior de 2.20 a 2.35 dólares.

Aunque American Eagle reiteró sus previsiones anuales de ventas comparables y beneficio operativo, espera que el margen bruto del trimestre actual se contraiga, tras informar de un salto del 27% en sus inventarios durante el primer trimestre.