No hubo dramas en la evolución de la acción en la sesión de ayer. Cuando se publicaron los resultados anuales, la acción ya había retrocedido, a pesar de que los resultados fueron muy superiores a las expectativas. El mismo escenario se repitió en el primer trimestre: una mejoría no tan contundente, pero el mismo castigo infligido. El mercado es muy exigente con los mejores.
Un semestre de altos vuelos
Sobre el papel, Hermès sigue muy por encima del resto. Su margen operativo supera en al menos un 10% al de sus mejores competidores, entre los que destaca Moncler (29,2%). Mejor aún, el crecimiento de las ventas se ha acelerado, pasando del 7,2% en el primer trimestre al 9% en el segundo.
La marroquinería, que representa alrededor del 40% de la facturación, sigue mostrando una salud notable, con un aumento semestral del 12%. Hermès mantiene un estricto control de la producción y una distribución ultraselectiva.
El prestigio de la marca sigue intacto. El primer bolso Birkin, creado para Jane Birkin, se subastó recientemente por 8,6 millones EUR, un récord mundial para un artículo de moda. Como curiosidad, el anterior récord lo ostentaba un Kelly de piel de cocodrilo. Una prueba más del estatus privilegiado de sus pieles.
Hermès sigue asumiendo su posicionamiento de «lujo del lujo» y mantiene sus ambiciones de crecimiento a medio plazo. Ha aplicado un aumento de precios del 7% en todo el mundo y un recargo del 5% en Estados Unidos. A pesar de ello, las ventas en Estados Unidos han aumentado más de un 12%, muy por encima de las previsiones de los analistas.
La importancia de China
Hermès realiza más del 50% de sus ventas en Asia, un récord entre las grandes casas. Sin embargo, la región de Asia, excluyendo Japón, solo crece un 3%, muy lejos de otras zonas donde el crecimiento alcanza cifras de dos dígitos. «No veo una mejora definitiva», reconoció el director general Axel Dumas. Una señal de que la edad de oro del mercado chino ya pasó. Además, se observa una tendencia al ahorro en todo el mundo, subrayó.
Por otra parte, como habrán podido observar en los resultados de las grandes empresas francesas, la contribución fiscal excepcional de las grandes empresas ha afectado a más de un grupo. Es el caso de Hermès, ya que, en realidad, el beneficio neto ha caído un 5% este semestre. Sin esta contribución, el resultado neto habría aumentado un 6%, hasta los 2.500 millones.
Otra señal a tener en cuenta es que la venta de los productos más asequibles, como los pañuelos de seda, registra un descenso del 4% este semestre. Luca Solca, analista de Bernstein, señala que si las divisiones más modestas del grupo comienzan a mostrar signos de debilidad, es sin duda una señal de que el mercado del lujo sigue bajo presión. Con un precio superior a los 10.000 euros, los bolsos icónicos se libran de las sacudidas, pero no ocurre lo mismo con otros productos.
Una valoración muy escrutada
La valoración de la acción es estupenda, pues supera ampliamente la media de 27 veces los beneficios de 2026 de sus competidores. Aun así, con 46 veces los beneficios estimados para 2026, el mercado puede mostrarse exigente y estimar que su margen de crecimiento se está reduciendo.



















