A lo largo del período comprendido entre 2016 y 2025, la empresa generó una media de 3.000 millones USD de beneficios al año (ajustando esta media a la baja para neutralizar la distorsión causada por la pandemia, en la que HP obtuvo un beneficio anormalmente alto).
En total, a lo largo de una década completa, se han distribuido 34.000 millones USD —es decir, la totalidad del flujo de efectivo libre— entre los accionistas en forma de dividendos y recompras de acciones. Como resultado, el número de acciones en circulación se ha reducido casi a la mitad.
Es cierto que el negocio experimenta un bajo crecimiento (48.000 millones USD de volumen de negocios en 2016 frente a 55.000 millones USD en 2025, con un pico de 63.000 millones USD en 2022), pero, no obstante, es rentable todos los años, sin contratiempos.
La capitalización, por su parte, es holgada, ya que la deuda neta representa menos de dos años de EBITDA, y explota un negocio cuya recurrencia está garantizada por una fuerte concentración en el mercado de profesionales y empresas, que representa tres cuartas partes del volumen de negocios consolidado.
Ante estos datos, ¿merece HP su valoración de saldo de menos de 6 veces su beneficio medio (si nos remitimos a su capitalización bursátil de tan solo 18.000 millones USD), a la que se suma una rentabilidad por dividendo superior al 6% y unas recompras de acciones que siguen siendo sostenidas, realizadas en esta ocasión a múltiplos muy atractivos? Probablemente no, aunque recientemente se ha visto perjudicada por una sucesión de eventos de riesgo: aranceles aduaneros, inflación de los precios de la memoria, cambio de director general, presión sobre los gastos discrecionales en Estados Unidos, etcétera.
Si hubiera algo que lamentar en HP, sería en principio el pésimo rendimiento de las adquisiciones, ya que los 4.000 millones USD invertidos en crecimiento externo (o supuesto crecimiento externo) no parecen haber tenido ningún efecto tangible en el resultado operativo del grupo.
HP publicó la semana pasada unas previsiones de resultados perfectamente estables para el ejercicio 2026.


















