El bache del inicio de año ya es historia. Inditex demuestra una vez más su capacidad para avanzar en un mercado marcado por la competencia y el poder adquisitivo de los hogares.

En el tercer trimestre (cerrado a finales de octubre), la firma gallega publicó una cifra de negocios de 9.800 millones EUR, con un aumento del 5% interanual y del 8,4% a tipos de cambio constantes. La mejoría es aún más notable porque se logró a pesar de un efecto cambiario muy negativo (-3,5%). Los márgenes también muestran cifras satisfactorias, ya que el margen bruto ha avanzado 80 puntos básicos y el resultado de explotación ha progresado un 9%.

El fin de año también está resultando excepcional. Entre el 1 de noviembre y el 1 de diciembre, las ventas en tiendas y en línea han avanzado un 10,6%. Esta aceleración demuestra que las colecciones otoño/invierno han sido bien acogidas. Por consiguiente, el grupo logra combinar su táctica de ventas al precio completo y la disciplina en las promociones (como el Black Friday), a pesar de un contexto marcado por la celeridad con que se suceden las modas y la competencia de empresas como H&M o de actores de bajo coste como Shein o Primark.

Con esta buena dinámica, el grupo ha puesto en marcha un plan de inversiones de 1.800 millones EUR en dos años. Estas inversiones buscan principalmente reforzar las capacidades digitales (26% de la cifra de negocios), mientras el grupo continúa su estrategia de reducción del número de tiendas, compensada por la ampliación de las que quedan abiertas. En diez años, el tamaño medio de las tiendas ha aumentado un 48%, mientras que la productividad por metro cuadrado (las densidades de ventas) se ha mejorado un 28% respecto a 2019.

Estas inversiones crearán sin duda un riesgo de presión en los márgenes a medio plazo. Pero no parece preocupante, dado que la deuda es mínima (tesorería neta de 11.300 millones EUR) y que los retornos sobre las inversiones en la cadena de suministro históricamente han sido la fortaleza de la empresa. Es en gran parte esa cadena de suministro la que explica que Inditex pueda responder rápidamente a las tendencias manteniendo el control del diseño, los escaparates y el marketing en línea, lo que le permite conservar posiciones sólidas en su mercado doméstico (alrededor del 20% de las ventas) y en el resto del mundo (los Estados Unidos son el segundo mercado).

El panorama competitivo podría evolucionar si, en 2026, la exención de aranceles para los pequeños paquetes en Europa (de la que Shein se ha beneficiado mucho) llegara a desaparecer. Inditex actualmente no obtiene ventaja de esto, ya que importa en volúmenes, pero podría beneficiarse si el final de la exención provocara un aumento de precios de los productos de otras cadenas con estrategias diferentes.

Por todo esto, es lógico que Inditex esté valorada sobre la base de una ratio precio-beneficio de 23,5, muy cercana a su media de cinco años (23 veces) y de diez años (24 veces). El grupo español ofrece una combinación rara en el sector con un fuerte crecimiento orgánico, márgenes sólidos y una cuantiosa liquidez.