SÃO PAULO, 10 abr (Reuters) - La inflación interanual de Brasil subió más de lo previsto en marzo, según datos oficiales publicados el viernes, impulsada por el alza del costo del transporte, en particular los precios de la gasolina, en medio de la incertidumbre relacionada con la guerra de Estados Unidos e Israel contra Irán.

El aumento puso de relieve los riesgos para el nuevo ciclo de recortes de tasas del banco central, pese a que los economistas siguen esperando una mayor relajación monetaria.

La inflación anual en la mayor economía de América Latina subió al 4,14% el mes pasado, lo que se compara con el 3,81% de febrero, informó la agencia de estadísticas IBGE. Los economistas encuestados por Reuters esperaban un 4,00%.

En términos mensuales, los precios al consumo, medidos por el índice IPCA, subieron un 0,88%, más que el 0,77% previsto, impulsados principalmente por los costos de transporte y los precios de alimentos y bebidas, que son objeto de especial atención.

El mayor incremento dentro del transporte provino de los precios de la gasolina, que subieron un 4,59%, según el IBGE.

El director de investigación del IBGE, Fernando Gonçalves, señaló que ya se estaban sintiendo los efectos de la incertidumbre geopolítica internacional, especialmente en los precios de los combustibles.

El banco central inició en marzo un ciclo de flexibilización largamente esperado con un recorte de 25 puntos básicos, al tiempo que se abstuvo de ofrecer orientaciones explícitas sobre los próximos pasos ante el riesgo de una crisis del petróleo vinculada a la tensión en Oriente Medio.

A pesar de la incertidumbre, los economistas siguen viendo margen para que el banco central continúe recortando las tasas.

"El panorama general corrobora nuestra expectativa de que se mantenga el ritmo de recortes de tasas de interés de 0,25 puntos porcentuales en la próxima reunión", dijo en un comunicado Julio Barros, economista de Daycoval.

(Reporte de Isabel Teles; edición en español de Javier López de Lérida)