La empresa noruega de defensa Kongsberg Gruppen prevé dejar en suspenso los planes para vender su negocio digital debido al escaso interés por parte de posibles compradores, según fuentes citadas por Bloomberg News.
La compañía se inclina por mantener la unidad, que se centra en software industrial, durante un periodo más prolongado, aunque el proceso de venta podría reanudarse en el futuro.
Kongsberg informó el año pasado que, junto con JPMorgan Chase, estaba evaluando una posible venta como parte de una revisión de cartera destinada a liberar recursos para su creciente negocio de defensa.
Kongsberg Gruppen ASA está especializada en el desarrollo, fabricación y comercialización de equipos y sistemas tecnológicos para las industrias marítima, petrolera y del gas, de defensa y aeroespacial. Las ventas netas se desglosan por familias de productos como sigue - sistemas para buques mercantes y perforación en alta mar (50,3%): sistemas de posicionamiento, seguimiento y navegación por satélite, sistemas de automatización de procesos, sistemas de comunicación submarina, equipos de manipulación, etc; - sistemas de defensa y aeroespaciales (39%): mando y control, vigilancia y reconocimiento, comunicación táctica, estaciones de armas operadas a distancia, sistemas de misiles de largo alcance, estructuras de aviónica y productos de materiales compuestos, etc; - soluciones para la gestión sostenible de los recursos marinos y la vigilancia del cambio climático (7,4%): principalmente para operaciones en alta mar, pesca, investigación marina, operaciones marítimas, producción de energía basada en los océanos; - otros (3,3%): incluye soluciones digitales para los sectores petrolero, gasístico y marítimo. Las ventas netas se distribuyen geográficamente de la siguiente manera: Noruega (18,2%), Europa (31%), Norteamérica (23,5%), Asia (20,5%), Australia (4,1%), Sudamérica (1,5%) y África (1,2%).
La calificación ESG MSCI evalúa la rentabilidad medioambiental, social y de gobernanza de una empresa según la metodología de MSCI. Posiciona a la empresa en relación con sus homólogas del sector en una escala que va de CCC (muy baja) a AAA (excelente). Los inversores utilizan esta calificación para integrar criterios extrafinancieros en sus decisiones.