El negociador iraní, Mohammad Baqer Qalibaf, señaló que la ofensiva de Israel contra los suburbios del sur de Beirut —que, según el Estado hebreo, se dirigía contra milicianos de Hezbolá respaldados por Teherán— demuestra que Estados Unidos carece de la voluntad o la capacidad necesarias para cumplir sus compromisos.
El Ministerio de Asuntos Exteriores de Irán declaró que considera a Estados Unidos responsable del ataque israelí en territorio libanés y advirtió de una «respuesta contundente». Su mando militar conjunto afirmó que tienen el «dedo en el gatillo», listos para disparar al «corazón del enemigo».
En una publicación en su plataforma Truth Social este domingo, Trump manifestó: «El ataque de esta mañana contra Beirut no debería haber ocurrido, especialmente en un día tan señalado en el que estamos tan cerca de un acuerdo de paz con Irán».
«Estamos muy cerca de un acuerdo que traerá la paz a la región, incluido el Líbano, y todas las partes deberían deponer las armas», escribió Trump.
EL CONFLICTO ENTRE ISRAEL Y HEZBOLÁ SE REAVIVA
El enfrentamiento entre Israel y Hezbolá, grupo alineado con Irán en el Líbano, se recrudeció tras el inicio de la guerra de Estados Unidos e Israel contra Irán el pasado mes de febrero.
Israel ha reiterado que no forma parte del acuerdo previsto entre Washington y Teherán. El primer ministro, Benjamin Netanyahu, ha mantenido discrepancias con Trump ante las exigencias estadounidenses de que Israel limite sus acciones militares en el Líbano para permitir que Estados Unidos alcance un pacto con Irán.
«Si se carece de la voluntad y la capacidad para cumplir los compromisos, no es posible hablar de continuar el camino», escribió Qalibaf en la red social X, en clara crítica a la Administración estadounidense.
Trump y Pakistán, que actúa como mediador, señalaron el sábado que esperaban que el acuerdo se firmara este domingo, coincidiendo con el 80.º cumpleaños del presidente estadounidense. Un responsable implicado en las conversaciones afirmó este domingo que los mediadores se mostraban optimistas y consideraban que el pacto estaba «prácticamente cerrado». Por su parte, un asesor del Kremlin indicó que Trump comunicó telefónicamente al presidente ruso, Vladímir Putin, que el acuerdo era inminente.
Irán, sin embargo, puso en duda los plazos incluso antes del ataque en Beirut, al declarar el sábado que la firma no se produciría el domingo, aunque podría tener lugar en los próximos días.
Un alto cargo iraní declaró a Reuters que, bajo los términos del borrador del acuerdo, Estados Unidos aceptaría liberar 25.000 millones USD de activos iraníes congelados, mientras que Irán se comprometería a no producir ni adquirir armas nucleares.
Negociadores de Catar volaron a Teherán el domingo por la mañana como parte de los esfuerzos para ultimar el pacto, según informó a Reuters una fuente conocedora de la situación.
El ejército israelí informó este domingo de que Hezbolá lanzó tres proyectiles hacia comunidades del norte de Israel. En respuesta, Israel atacó lo que denominó objetivos de Hezbolá en el barrio de Dahiyeh, en Beirut, en una ofensiva que, según la defensa civil libanesa, causó la muerte de tres personas.
La cadena Fox News citó a un diplomático anónimo implicado en las negociaciones, quien afirmó que los ataques israelíes estaban complicando los esfuerzos para cerrar el acuerdo entre Estados Unidos e Irán, calificándolos de intento de sabotaje.
Israel no respondió a esta afirmación y ha reiterado que mantendrá su libertad de operaciones en el Líbano. Por su parte, Irán ha convertido el alto el fuego total en territorio libanés en un componente esencial de sus exigencias.
En su mensaje del domingo, Trump subrayó que «no debería haber más ataques de Israel en ningún lugar del Líbano, pero tampoco debería haber más ataques de ninguna otra parte, incluido Hezbolá, contra Israel».
INCERTIDUMBRE SOBRE EL MOMENTO DE LA FIRMA
Miles de personas han fallecido, principalmente en Irán y el Líbano, desde que las fuerzas estadounidenses e israelíes iniciaron los ataques contra Irán el 28 de febrero. Irán ha respondido atacando Israel y a los Estados del Golfo que albergan bases estadounidenses, y ha bloqueado de facto el estrecho de Ormuz, una arteria vital para el suministro mundial de petróleo, lo que ha provocado un encarecimiento de los precios de la energía a nivel global. Las fuerzas estadounidenses, por su parte, han bloqueado los puertos iraníes.
La agencia de noticias iraní Fars, citando una fuente informada, señaló este domingo que Irán aún no ha tomado una decisión final sobre el acuerdo marco, ya que se están revisando sus aspectos políticos, legales y técnicos.
Los términos del borrador descritos a Reuters por diversas fuentes indican que Estados Unidos comenzaría a liberar los activos iraníes congelados y suspendería las sanciones a sus exportaciones de crudo a cambio de que Irán reabra el estrecho de Ormuz. El programa nuclear iraní se abordaría posteriormente durante un periodo de conversaciones de 60 días.
El alto cargo iraní consultado por Reuters afirmó este domingo que Irán ha aceptado mantener el statu quo nuclear —lo que incluye no enriquecer uranio ni ampliar sus instalaciones nucleares— hasta que se alcance un acuerdo definitivo.
Un responsable estadounidense señaló que el acuerdo conduciría finalmente al desmantelamiento del programa nuclear de Irán, y que sus reservas de uranio altamente enriquecido serían destruidas y retiradas.
No obstante, la fuente iraní precisó que el borrador permitiría a Irán, que niega buscar la bomba atómica, diluir su uranio enriquecido dentro del propio país.
El jefe del Pentágono, Pete Hegseth, afirmó que el fin del bloqueo naval a Irán «comenzará de inmediato» una vez que se firme el acuerdo, aunque el calendario dependerá de la reapertura del estrecho. Hegseth aseguró que Estados Unidos tiene capacidad para despejar la zona y garantizar el tránsito seguro.
En declaraciones al programa «Face the Nation» de la cadena CBS, Hegseth añadió que Estados Unidos tiene previsto mantener suficiente fuerza militar en la región para «asegurarse de que la opción militar siga vigente» durante las negociaciones sobre el programa nuclear iraní.
Mientras tanto, en las manifestaciones progubernamentales celebradas en Irán el sábado por la noche, residentes y agencias de noticias informaron de que los sectores más intransigentes opuestos al acuerdo marco expresaron ruidosamente su descontento.
Un residente de la ciudad de Mashhad, al noreste del país, relató a Reuters que algunos manifestantes corearon consignas como «muerte al que transige», en una clara alusión al ministro de Asuntos Exteriores, Abbas Araqchi.




















