Irán e Israel declararon este lunes el cese de sus ataques recíprocos tras un llamamiento del presidente estadounidense, Donald Trump, aunque Teherán advirtió que reanudaría las hostilidades si Israel continúa golpeando a Hezbolá en el Líbano.

La confrontación más directa entre ambos países desde abril amenazaba con dinamitar los esfuerzos de Washington por alcanzar un acuerdo con Teherán que ponga fin a más de tres meses de guerra.

Los precios del petróleo subieron hasta un 5% tras la oleada de ataques, para luego retroceder cuando el ejército iraní dio por concluida su primera fase de ofensivas contra Israel. El dólar, por su parte, se alejó de sus máximos de casi dos meses.

Una fuente conocedora de la situación indicó que Israel también ha decidido suspender sus ataques contra Irán.

Teherán había lanzado misiles hacia territorio israelí a última hora del domingo, calificándolos de represalia por los ataques contra la milicia Hezbolá, respaldada por Irán, en las afueras de Beirut.

Israel respondió atacando sistemas de defensa antiaérea iraníes y una planta petroquímica que, según afirmó, se utilizaba para producir misiles balísticos. El Cuerpo de la Guardia Revolucionaria Islámica de Irán declaró haber tomado represalias con un ataque dirigido a una planta israelí similar en la ciudad de Haifa.

Las autoridades de ambos bandos no informaron de víctimas mortales.

Estos últimos intercambios complicaron la iniciativa de Trump para poner fin a una guerra que EE. UU. e Israel iniciaron el 28 de febrero. Un alto el fuego anunciado el 8 de abril detuvo la guerra total, pero los brotes de violencia en el Golfo han persistido.

Trump afirmó que tanto Israel como Irán deseaban un alto el fuego inmediato.

'Las negociaciones finales sobre la 'Paz' están avanzando, a reserva de que la ignorancia o la estupidez se interpongan en el camino', escribió en sus redes sociales.

Funcionarios estadounidenses e israelíes confirmaron que Trump y el primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, mantuvieron una conversación este lunes.

En una entrevista con Axios publicada el lunes, Trump afirmó haber advertido a Netanyahu de que, si el líder israelí volvía a la guerra con Irán, podría verse luchando solo. 'Le dije: 'Bibi, más vale que tengas cuidado, o te quedarás solo muy pronto'', declaró Trump.

El embajador de Israel en EE. UU., Yechiel Leiter, rechazó las informaciones sobre supuestas presiones de Trump a Netanyahu, declarando en el programa 'Special Report' de Fox News que las conversaciones entre ambos líderes fueron de cooperación y acusando a los periodistas de alimentar una narrativa engañosa.

'Mantienen una profunda amistad desde hace unos 40 años y, a veces, los amigos tienen sus roces; la tensión en la sala y en la conversación puede caldearse un poco', señaló Leiter.

Un alto cargo militar israelí afirmó que Israel está preparado para continuar las operaciones 'el tiempo que sea necesario', mientras que los funcionarios iraníes mantuvieron un tono igualmente desafiante. Una fuente militar citada por la agencia semioficial Tasnim aseguró que Teherán está listo para un conflicto prolongado y podría reanudar los ataques contra intereses estadounidenses en la región.

'EXTREMA SUSPICACIA'

El Secretario General de la ONU, Antonio Guterres, instó a todas las partes a ejercer la máxima moderación y a abstenerse de cualquier acción que pudiera inflamar aún más una situación ya de por sí volátil, según su portavoz Farhan Haq.

El portavoz del Ministerio de Asuntos Exteriores iraní, Esmaeil Baghaei, declaró que Teherán está intercambiando mensajes con Washington en una atmósfera de 'extrema suspicacia'.

Ebrahim Azizi, jefe del comité de seguridad nacional del parlamento iraní, advirtió que cualquier acción contra la seguridad nacional iraní o sus aliados en la región, incluidos los hutíes de Yemen, recibiría una respuesta decisiva y costosa, según informaron medios iraníes.

Los hutíes de Yemen, alineados con Irán, se comprometieron en un comunicado a detener la navegación israelí en el Mar Rojo y afirmaron haber disparado también misiles contra Israel.

El ejército israelí informó posteriormente de la interceptación de un objetivo aéreo sospechoso procedente de Yemen, tras activarse las sirenas de aeronaves hostiles en la zona de Eilat.

Hasta ahora, los hutíes se habían mantenido mayoritariamente al margen de la guerra regional. Controlan territorio en la desembocadura del Mar Rojo, una zona cada vez más estratégica como ruta alternativa para los millones de barriles diarios de petróleo de Oriente Medio que, de otro modo, quedarían bloqueados por el control iraní del Estrecho de Ormuz.

En Teherán, los medios locales informaron de explosiones, con las defensas antiaéreas derribando un dron sobre la capital. No hubo informes inmediatos de víctimas ni de daños materiales de consideración.

También hubo indicios de una vuelta a la normalidad. Los vuelos se reanudaron en el aeropuerto Imam Khomeini de Teherán el martes, casi 24 horas después de ser suspendidos tras el ataque con misiles de Irán contra Israel.

REANUDACIÓN DE LAS CONVERSACIONES LÍBANO-ISRAELÍES

Israel nunca ha detenido su campaña en el Líbano, que ha causado miles de muertos, alegando que debe tratarse de forma independiente a cualquier alto el fuego entre EE. UU. e Irán. Hezbolá también ha continuado con sus ataques.

Teherán sostiene desde hace tiempo que cualquier acuerdo de paz con EE. UU. depende, en parte, del fin de los combates en el Líbano, país que Israel invadió en marzo en persecución de los combatientes de Hezbolá que habían disparado a través de la frontera.

El embajador de EE. UU. en el Líbano, Michel Issa, declaró el lunes que se ha programado la reanudación de las negociaciones entre el Líbano e Israel en Washington.

Teherán sigue bloqueando la mayor parte del tráfico marítimo por el Estrecho de Ormuz, por donde antes de la guerra circulaba una quinta parte del crudo y el gas natural licuado mundial. Washington, por su parte, ha impuesto su propio bloqueo a los puertos iraníes.

Trump ha subrayado que cualquier acuerdo de paz debe garantizar que Irán no pueda desarrollar armas nucleares. Las exigencias de Irán incluyen el levantamiento de las sanciones internacionales, la liberación de miles de millones de dólares en activos congelados y el reconocimiento de su control sobre el estrecho.