«Se trata de una cuestión que concierne al propio juicio del BOJ, por lo que el gobierno se abstendrá de hacer comentarios», declaró el principal portavoz del gobierno japonés, el secretario jefe del gabinete, Minoru Kihara, durante una rueda de prensa habitual.
El BOJ no figuró entre los principales bancos centrales que emitieron la declaración conjunta de respaldo a Powell.
La inusual declaración conjunta fue firmada por los presidentes del Banco Central Europeo, el Banco de Inglaterra, el Banco de Canadá, así como los jefes de los bancos centrales de Suecia, Dinamarca, Suiza, Australia, Corea del Sur, Brasil y Francia.
Consultado sobre la importancia de la independencia de los bancos centrales, Kihara afirmó que el gobierno considera que la responsabilidad última de la política macroeconómica recae en el propio gobierno.
«Tal como lo estipula la ley, la política monetaria forma parte de la política económica general, por lo que el BOJ debe mantener una coordinación estrecha y una comunicación suficiente con el gobierno», señaló. «Dicho esto, los métodos específicos de la política monetaria deben quedar en manos del BOJ», añadió.



















