Los fondos cotizados como FSK, que KKR gestiona junto a Future Standard, se han visto castigados en el mercado bursátil, mientras los inversores se han apresurado a retirar capital de sus equivalentes no cotizados. Esta tendencia responde al aumento de los temores sobre los estándares de concesión de préstamos y el impacto de la inteligencia artificial en los prestatarios del sector de software.
FSK ha perdido un 46% de su valor en el último año y la agencia de calificación Fitch rebajó su nota crediticia a la categoría de 'bono basura' el mes pasado.
KKR adquirirá 150 millones de dólares en acciones preferentes perpetuas convertibles y lanzará una oferta pública de adquisición por hasta 150 millones de dólares en acciones ordinarias, según detalló en un comunicado. La firma ofrece 11 dólares por acción, aunque afirmó que 'considera que el valor intrínseco de las acciones ordinarias de FSK es superior' a dicha cifra.
El fondo también autorizó un programa de recompra de acciones por valor de 300 millones de dólares.
Los activos morosos (non-accruals), o casos en los que los préstamos dejan de devengar intereses o es improbable que se recuperen, aumentaron hasta el 4,2% del valor razonable de la cartera, frente al 3,4% registrado a finales de diciembre. Los analistas de Raymond James señalaron que el deterioro de esta tasa está 'exacerbando las preocupantes tendencias crediticias de FSK en comparación con sus homólogos'.
FSK explicó que el descenso en el valor de los activos se debió a inversiones que ya habían lastrado trimestres anteriores, a la incorporación de nuevos activos morosos y a la ampliación de los diferenciales (spreads), ante la exigencia de mayores rendimientos por parte de los inversores para los activos de mayor riesgo en los mercados de deuda.
El valor liquidativo por acción cayó a 18,83 dólares desde los 20,89 dólares del 31 de diciembre, mientras que la pérdida por acción se amplió a 1,57 dólares frente a los 41 centavos previos.
El fondo ajustó a la baja el valor de sus participaciones en empresas como la firma de software Medallia, que está en vías de ser entregada a sus acreedores en una operación que podría evaporar 5.100 millones de dólares en capital para su propietario, Thoma Bravo, y sus coinversores, según fuentes conocedoras de la situación.
'Creemos que la calidad de la cartera restante... probablemente se deteriorará durante lo que queda de 2026', sentenció Raymond James.



















