DESSAU (dpa-AFX) - Ante el acelerado calentamiento global, la Agencia Federal de Medio Ambiente de Alemania (Umweltbundesamt, UBA) reclama mayor ambición y rapidez en la protección climática, presentando propuestas de gran alcance. "En 2030, al menos nueve de cada diez automóviles nuevos matriculados deberían ser completamente eléctricos", señala un nuevo estudio. En 48 páginas, se describe detalladamente cómo Alemania puede reducir en un 90 por ciento o más sus emisiones de gases de efecto invernadero perjudiciales para el clima hasta 2040.

En el capítulo dedicado a la política de transporte, el informe subraya que debe mantenerse a toda costa la decisión de la Unión Europea de no permitir la matriculación de nuevos vehículos con motor de combustión a partir de 2035. Además, "Alemania debería alcanzar este objetivo al menos tres años antes y, como muy tarde, a partir de 2032, no permitir la matriculación de automóviles y vehículos comerciales ligeros con motor de combustión". Para ello, la transformación de la industria automovilística nacional debe avanzar de manera decisiva.

A partir de 2030, peaje para automóviles en todas las carreteras

Según el estudio, también debería introducirse un peaje para automóviles en todas las carreteras a partir de 2030, incrementándose gradualmente hasta 2035 en función del kilometraje recorrido. Esto también es necesario para financiar el transporte. Además, a partir de 2030, el actual peaje para camiones debería ampliarse a todas las carreteras, ya que hasta ahora solo se aplica a las autopistas federales.

En cuanto al tráfico aéreo, la UBA propone, entre otras medidas, eliminar la exención fiscal del queroseno hasta 2030, así como la exención del impuesto al valor añadido en los vuelos internacionales.

Fin de la generación eléctrica con gas natural a más tardar en 2040

También se establecen objetivos concretos para la industria. Las autorizaciones de funcionamiento para nuevas instalaciones industriales basadas en combustibles fósiles --es decir, petróleo, gas y carbón-- solo deberían concederse hasta 2045 como máximo, lo que aumentaría la seguridad de planificación y evitaría activos "varados". Asimismo, la operación de centrales eléctricas con combustibles fósiles es incompatible con una generación eléctrica neutra en emisiones de gases de efecto invernadero, "por lo tanto, siguiendo el ejemplo del abandono del carbón, debe completarse también el fin de la generación eléctrica con gas natural a más tardar en 2040". Para garantizar la capacidad de las centrales eléctricas, deberían instalarse y adaptarse suficientes plantas de energía de hidrógeno hasta 2045.

Las cargas para los ciudadanos deben ser amortiguadas

Según el estudio, las cargas para los ciudadanos deben ser amortiguadas. "Sin un acompañamiento social, esto puede conducir a considerables desafíos individuales, sociales y políticos". El trasfondo es que las emisiones de gases de efecto invernadero estarán sujetas progresivamente a precios cada vez más altos. Por ello, los ingresos procedentes del precio del CO2 en los sectores del transporte y los edificios deberían devolverse a la ciudadanía. "En este sentido, el pago de una prima climática socialmente diferenciada para los hogares con ingresos bajos y medios sirve como base de seguridad".