Los reguladores energéticos de Minnesota aprobaron este viernes el plan de adquisición de Allete, matriz de Minnesota Power, por 6.200 millones de dólares, presentado por una filial de BlackRock y el Canada Pension Plan. Según el organismo, las modificaciones recientes introducidas por las partes deberían responder a las preocupaciones sobre las tarifas y las inversiones en energía limpia.

La decisión, adoptada por unanimidad (5-0) por la Comisión de Servicios Públicos de Minnesota, podría tranquilizar a los inversores respecto a la capacidad de BlackRock para abordar los desafíos regulatorios y de competencia, mientras su unidad Global Infrastructure Partners --adquirida el año pasado-- avanza en nuevas operaciones.

A principios de esta semana, fuentes cercanas a la situación indicaron que la unidad de infraestructuras estaba en conversaciones para comprar el grupo eléctrico AES. Por otra parte, el viernes, dos personas afirmaron que la misma unidad negociaba la compra de un negocio de centros de datos respaldado por Macquarie.

Directivos de las empresas señalaron que el acuerdo en Minnesota, anunciado por primera vez el año pasado, ayudará a Allete en su transición hacia fuentes de energía limpia.

Los opositores, entre ellos el grupo ecologista Sierra Club, clientes empresariales y el fiscal general del Estado, Keith Ellison, habían expresado su preocupación de que el acuerdo pudiera derivar en un aumento de tarifas y no garantizara que Minnesota Power cumpliera el requisito estatal de que la electricidad sea libre de carbono para 2040.

Durante la reunión del viernes, retransmitida por internet, los comisionados afirmaron que las modificaciones recientes contribuyeron a disipar su escepticismo inicial hacia la operación. Una documentación presentada por las empresas indica que los cambios en los términos aportarán beneficios por hasta 258 millones de dólares para los interesados, incluyendo un fondo para tecnologías limpias y créditos en la factura para los consumidores.

El comisionado Hwikwon Ham, en declaraciones previas a la decisión, aseguró que estas modificaciones le daban confianza en el acuerdo y que la comisión podría revisar las tarifas de la empresa "si se comportan mal".

La presidenta de la comisión, Katie Sieben, subrayó que Minnesota Power necesita realizar nuevas inversiones de gran envergadura para financiar proyectos como una nueva línea de transmisión que permita importar energía hidroeléctrica desde Manitoba.

En una comunicación a la Comisión de Valores, los líderes de BlackRock y del Canada Pension Plan Investment Board elogiaron la decisión y afirmaron que, tras haber obtenido todas las autorizaciones regulatorias necesarias, se espera que la transacción se cierre a finales de 2025.

"Estamos comprometidos a preservar el legado de Allete de fuerte enfoque comunitario, mientras sigue proporcionando energía segura, fiable y asequible, cada vez más libre de carbono, para el noreste de Minnesota", declaró Jonathan Bram, socio fundador de Global Infrastructure Partners, en el comunicado.

La directora ejecutiva de Allete, Bethany Owen, señaló que el acuerdo posiciona a la compañía "para responder a las importantes demandas de infraestructuras que exige la transición hacia energías limpias", sin comprometer el servicio, la fiabilidad ni la asequibilidad.

Diversos colectivos manifestaron críticas a la decisión, entre ellos el Private Equity Stakeholder Project y el Sierra Club, que insistió en su preocupación por las tarifas y en la incertidumbre de que los inversores aporten capital para energías menos contaminantes.