Fabricantes como BYD y Geely se benefician de esta afluencia de nuevos clientes potenciales. En marzo, las exportaciones de vehículos eléctricos se duplicaron hasta alcanzar un récord de 349.000 unidades, según Bloomberg. Tras años de inversión, China se encuentra ahora sólidamente integrada en la cadena de valor de las tecnologías eléctricas y aprovecha de lleno el repunte de la demanda mundial. Pero este no es el único sector que saca partido de la crisis.

El arma secreta de Pekín

Hace más de treinta años, Deng Xiaoping ya resumió el desafío: «Las tierras raras son para China lo que el petróleo es para Oriente Próximo». Una premonición que hoy cobra todo su sentido. Actualmente, el 80% del petróleo exportado por Irán tiene como destino China. Al mismo tiempo, Pekín controla aproximadamente el 70% de la extracción mundial y cerca del 90% de la capacidad de transformación de tierras raras.

Según The Guardian y Axios, la industria de defensa estadounidense depende de China en un 72% para determinadas tierras raras utilizadas en los aviones F-35 y los sistemas de radar. Los tres países se encuentran en una situación delicada: un bloqueo del estrecho por parte de Donald Trump afectaría tanto al suministro energético de China como, indirectamente, al de tierras raras.

Las acciones de las empresas chinas del sector se han disparado en este contexto de tensiones. Baotou Steel Union Co avanza un 12% en una semana, mientras que China Northern Rare Earth Group gana un 10%. Ambas empresas han elevado sus precios en torno a un 45% para el segundo trimestre, según Bloomberg. Desde la reforma de su mecanismo de fijación de precios en 2023, Pekín regula con firmeza el acceso a las tierras raras. El tema estará en el centro del encuentro entre el presidente estadounidense y Xi Jinping, previsto para el 14 y el 15 de mayo.

Fuerte fuera, débil dentro

Si bien China brilla a escala internacional, la situación interna es más desigual. El país sigue dependiendo en gran medida de sus exportaciones, mientras que el consumo doméstico pierde fuelle. El sector inmobiliario atraviesa una crisis prolongada: las compras de viviendas caen y, pese a un leve repunte reciente, la inversión sigue siendo muy débil.

Ante estas incertidumbres, los hogares priorizan el ahorro. Esta prudencia refleja una desconfianza profunda: preocupados por el futuro, los consumidores aplazan las compras. 

Informe económico sobre China, Grupo del Banco Mundial (diciembre de 2025)

La riqueza generada por las exportaciones no bastará para compensar las fragilidades económicas de China. Hoy, el pulso entre Estados Unidos e Irán amenaza directamente al principal motor del país, más aún si el bloqueo del estrecho de Ormuz por la marina estadounidense se prolonga más de la cuenta. La cuestión ya no es la salud de las exportaciones chinas, sino la capacidad de Pekín para reactivar el consumo interno en plena crisis.