Apertura sin apenas movimientos en la Plaza de los Negocios, que se toma un respiro tras los recientes máximos. Esta tendencia está en línea con el tono prudente del resto de los parqués europeos, mientras los inversores se mantienen a la expectativa de conocer más detalles sobre el acuerdo preliminar entre Estados Unidos e Irán.

La atención de los operadores se centra también en la reunión de esta tarde de la Reserva Federal, la primera presidida por Kevin Warsh, y en la que no se esperan cambios en los tipos de interés.

La rueda de prensa del nuevo máximo responsable del banco central estadounidense representa la primera oportunidad para vislumbrar su impronta en la política monetaria del país. Warsh se debate entre las presiones de Trump para abaratar el precio del dinero y un escenario macroeconómico en el que los sólidos datos de empleo y la escalada de la inflación inclinarían la balanza hacia una subida de tipos.

A las 9:40 horas, el índice FTSE MIB registraba una ligera caída del 0,2%, lastrado por los valores energéticos y los cíclicos, aunque sostenido una vez más por el sector bancario.

Dentro de la banca, UniCredit subía un 1,2% tras haber alcanzado el 42,4% de Commerzbank ayer, en la última jornada de la oferta pública de canje. En la misma línea se situaba Banco BPM, que ayer inició un debate en el seno de su consejo de administración sobre las posibles vías para contrarrestar la oferta de 30.600 millones EUR lanzada por Intesa Sanpaolo (-0,7%) sobre Banca Monte dei Paschi di Siena (-1,1%), con la implicación de Unipol (+0,1%).

Con la cotización del crudo a la baja, Eni cedía un 1,8%. Se observaba debilidad en las empresas de servicios públicos y en Stellantis, que caía un 1,9% tras la revisión a la baja de las previsiones de beneficios de BMW. Por su parte, DiaSorin perdía un 1,3% después de que Deutsche Bank rebajara su recomendación a «vender».

(Andrea Mandalà, edición de Gianlusa Semeraro)