BERLÍN (dpa-AFX) - En el seno de la coalición de gobierno se perfilan negociaciones complejas en torno al paquete energético previsto. El presidente del grupo parlamentario del SPD, Matthias Miersch, advirtió, en referencia a los planes de reforma de la ministra de Economía, Katherina Reiche (CDU), contra cualquier intento de frenar la transición energética. Por su parte, el líder del grupo parlamentario de la Unión, Jens Spahn, afirmó durante el congreso de la Federación Alemana de Industrias de la Energía y el Agua (BDEW) en Berlín que nadie desea asfixiar la expansión de las energías renovables, aunque subrayó la importancia de la eficiencia de costes.

Miersch declaró que el SPD no permitirá que se altere de ninguna forma la senda de expansión. Para 2030, se prevé que la cuota de energías renovables, procedentes principalmente del viento y el sol, alcance el 80 por ciento del consumo eléctrico. En el primer trimestre de 2026, esta proporción se situó en torno al 53 por ciento. Spahn reiteró que el objetivo de expansión sigue vigente, pero insistió en la necesidad de abandonar progresivamente la 'subvencionitis'.

La directora general de la BDEW, Kerstin Andreae, instó a la coalición a aprobar proyectos esenciales, como la ley para la construcción de nuevas centrales de gas, antes del receso estival. Otras reformas clave, como el paquete de redes y la modificación de la Ley de Energías Renovables (EEG), deberían estar concluidas a más tardar en otoño. Asimismo, subrayó que la política energética no debe convertirse en moneda de cambio ni mezclarse con otras reformas, como la de las pensiones.

Planes polémicos

Varios proyectos de Reiche se encuentran actualmente bloqueados en la fase de coordinación interna del Gobierno, especialmente la reforma de la EEG y el paquete de redes. Reiche busca reducir los costes de la transición energética y pretende ajustar mejor la instalación de plantas eólicas y solares a una expansión de la red que va a la zaga, con el fin de evitar los costosos 'recortes de vertido'.

Miersch se opuso especialmente a la 'reserva de redespacho' planeada por Reiche. Actualmente, cuando existe riesgo de sobrecarga en las redes eléctricas, se debe reducir la potencia o desconectar por completo las instalaciones eólicas y solares. Estas intervenciones, denominadas redespacho (redispatch), suponen un elevado coste, ya que los operadores tienen derecho a indemnizaciones.

El plan de Reiche contempla que los nuevos aerogeneradores o paneles solares en zonas con redes saturadas solo puedan instalarse si renuncian durante diez años a las indemnizaciones en caso de desconexión. Esta medida ha generado una amplia protesta. Además, Reiche pretende eliminar las subvenciones para las nuevas instalaciones solares de pequeño tamaño en tejados residenciales./hoe/DP/stw