El conflicto en Irán está provocando una volatilidad de precios en el mercado hipotecario del Reino Unido no vista desde las disrupciones de la pandemia y la crisis del "mini-budget" de 2022, según datos de Moneyfacts, lo que subraya cómo la guerra está causando estragos en los mercados financieros mundiales.

Desde que Estados Unidos e Israel atacaron Irán por primera vez el 28 de febrero, los costes de endeudamiento británicos han repuntado unos drásticos 90 puntos básicos (pb), alcanzando máximos no vistos desde noviembre de 2023, cuando los rendimientos se dispararon mientras el Banco de Inglaterra subía los tipos para combatir la inflación.

En los 24 días transcurridos desde el inicio del conflicto, el tipo medio de las hipotecas fijas a dos años ha pasado del 4,83% al 5,51% a fecha de 24 de marzo, según muestran los datos de Moneyfacts, mientras que las hipotecas a cinco años han subido 57 pb hasta el 5,52%.

Estas cifras contrastan con la caída de 28 pb en los precios a dos años durante la era COVID, cuando el Banco de Inglaterra recortó los tipos para apuntalar la economía, y con el incremento mucho más pronunciado de 180 pb durante el fiasco del "mini-budget" de 2022, cuando los inversores internacionales en bonos castigaron el plan del gobierno británico de recortar impuestos mediante un mayor endeudamiento.

La perturbación actual refleja el hecho de que los bancos británicos no esperan a que suban los tipos de interés para reajustar el precio de los préstamos hipotecarios, sino que reaccionan a las subidas previstas retirando productos del mercado, a menudo de la noche a la mañana, según explican los analistas.

Desde que comenzó la guerra en Irán, se ha retirado un 21% neto (1.780) de los productos hipotecarios residenciales disponibles en el mercado, informó Moneyfacts. Aunque todavía no se ha alcanzado el 45% de productos retirados observado durante las crisis del COVID y del "mini-budget", los intermediarios advierten de que los bancos seguirán ajustando precios ante el temor de que la política del Banco de Inglaterra deba mantenerse ahora más restrictiva durante más tiempo.