El director de asuntos internacionales del banco, Paulo Picchetti, señaló que el balance de riesgos para la inflación parece ahora más asimétrico que en la reunión de marzo, cuando los responsables de la política monetaria iniciaron los recortes de tipos con una reducción de 25 puntos básicos, situando la tasa de referencia en el 14.75%.
"Las cosas definitivamente no han mejorado desde nuestra reunión de marzo", declaró en un evento organizado por la entidad financiera Itaú Unibanco en Washington.
En aquel momento, cuando los responsables del banco redujeron la tasa Selic tras mantener los costes de endeudamiento en su nivel más alto en casi 20 años desde mediados del año pasado, todavía consideraban que el balance de riesgos de inflación era simétrico.
"No he dicho explícitamente que esto justificaría, incluso si se vuelve asimétrico, detener el ciclo de inmediato. Pero esto es algo que, obviamente, tiene un impacto en el presupuesto total del ciclo", explicó Picchetti.
En el periodo previo a la reunión del 28 y 29 de abril, el banco central seguirá dependiendo de los datos, indicó Picchetti, quien reiteró su preocupación por la desviación de las expectativas de inflación del mercado respecto al objetivo del 3%, especialmente en los horizontes a más largo plazo.
Según Picchetti, los últimos datos de inflación -un 4.14% en los 12 meses hasta marzo- sorprendieron al alza, lo que ha llevado a los responsables de la política monetaria a evaluar si el choque de oferta derivado del conflicto geopolítico está impulsando directamente los precios al alza o si ya se están materializando efectos de segunda ronda.
"Esa es una gran interrogante que seguiremos de cerca", afirmó, añadiendo que es imposible en esta etapa predecir la evolución de los acontecimientos en Oriente Próximo.
Picchetti también subrayó que el banco central aún no tiene la certeza de si el conflicto podría apuntalar el crecimiento económico en Brasil, como muchos han sugerido, dado que la mayor economía de América Latina es un exportador neto de petróleo y debería beneficiarse de unos precios más elevados. (Información de Marcela Ayres; Edición de Alistair Bell)



















