Intel anunció este martes que la nueva generación de su proceso de fabricación 18A ha entrado en la fase de producción de riesgo, en un momento en el que el fabricante de chips observa una sólida demanda de sus unidades centrales de procesamiento.

Al trasladar el proceso 18A-P a la producción inicial, [Intel](https://es.marketscreener.com/cotizacion/accion/INTEL-CORPORATION-4829/) pretende demostrar que está cumpliendo sus compromisos de fabricación, lo que podría aumentar el atractivo de esta tecnología para clientes externos.

El consejero delegado de la compañía, Lip-Bu Tan, ha comenzado a considerar el 18A como una oferta potencial para clientes externos, revirtiendo su postura anterior de que este proceso solo generaría rentabilidad a través de los productos propios de la empresa, según explicó el director financiero, David Zinsner, el pasado mes de marzo.

En comparación con el 18A, el 18A-P ofrece una rentabilidad un 9% superior con el mismo nivel de consumo energético —lo que se conoce como isopotencia— o una reducción del consumo del 18% a la misma velocidad de procesamiento —isorentabilidad—, además de mejoras térmicas y una mayor flexibilidad de diseño.

El 18A-P es totalmente compatible con las reglas de diseño del Intel 18A, lo que permite la reutilización de la propiedad intelectual y de los flujos de diseño existentes, según informó la sociedad.

La demanda de unidades centrales de procesamiento de [Intel](https://es.marketscreener.com/cotizacion/accion/INTEL-CORPORATION-4829/) por parte de las empresas que ofrecen servicios de inteligencia artificial fue tan fuerte en el primer trimestre que la compañía vendió incluso chips que originalmente había dado por amortizados.

La empresa prevé unos ingresos para el segundo trimestre de entre 13.800 millones USD y 14.800 millones USD, frente a una estimación de 13.070 millones USD, de acuerdo con los datos recopilados por London Stock Exchange Group.