El fabricante de carretillas elevadoras Jungheinrich ha registrado una caída en sus beneficios durante el primer semestre del año, debido a la débil coyuntura económica y a una guerra de precios en el sector.

Si bien la facturación aumentó ligeramente hasta los 2.660 millones de euros, frente a los 2.620 millones del mismo periodo del año anterior, según informó la empresa de Hamburgo este lunes, el resultado antes de intereses e impuestos (Ebit) descendió alrededor de un dos por ciento, situándose en 210,5 millones de euros. "El primer semestre estuvo marcado por un entorno de mercado que sigue siendo desafiante, con una dinámica económica débil, especialmente en nuestros mercados principales europeos", explicó Jungheinrich. "Observamos un claro endurecimiento de la competencia internacional, con una creciente presión sobre los precios en el negocio de nuevos equipos".

La compañía, que además de vehículos industriales ofrece soluciones de software y hardware para la automatización de almacenes, prevé, sin embargo, una caída de beneficios mucho mayor para el conjunto del año. Jungheinrich rebajó dos veces su previsión anual, entre otras razones por los costes de un programa de ahorro y la venta de su negocio en Rusia. El consejo de administración calcula ahora que en 2025 el Ebit se situará solo entre 160 y 230 millones de euros, lo que supondría un desplome de hasta el 63% en comparación con los 434 millones de euros del año pasado. A principios de año, Jungheinrich aún esperaba un aumento del resultado hasta los 500 millones de euros. Para contrarrestar esta tendencia, la empresa ha puesto en marcha un programa de ahorro que pretende reducir los costes en unos 100 millones de euros anuales.

(Informe de Sabine Wollrab, editado por Myria Mildenberger. Para consultas, diríjase a nuestra redacción: berlin.newsroom@thomsonreuters.com (para política y economía) o frankfurt.newsroom@thomsonreuters.com (para empresas y mercados).