Las aerolíneas europeas han advertido de la escasez de queroseno en las próximas semanas como consecuencia del conflicto con Irán, lo que podría perturbar los desplazamientos antes del verano. Europa depende más de las importaciones de combustible de aviación que de cualquier otro carburante para el transporte, con aproximadamente un 75% procedente de Oriente Medio.
A partir del próximo mes, la Comisión Europea pondrá en marcha un mapeo a escala comunitaria de la capacidad de refino de productos petrolíferos e introducirá medidas "para garantizar que la capacidad de refino existente se utilice y mantenga plenamente", según un borrador de la propuesta al que ha tenido acceso Reuters.
La UE también trabaja en medidas específicas para el suministro de combustible de aviación, aunque estas se encuentran todavía en fase de desarrollo, según funcionarios familiarizados con las propuestas. La Comisión declinó hacer comentarios sobre los borradores, cuya publicación está prevista para el 22 de abril.
Los precios del queroseno se han disparado desde el bloqueo del Estrecho de Ormuz y las aerolíneas europeas advierten de subidas de tarifas, cancelaciones y aviones en tierra si la guerra no termina pronto.
El presidente de EE. UU., Donald Trump, afirmó en declaraciones difundidas el miércoles que la guerra con Irán podría terminar pronto, instando al mundo a estar atento a unos "dos días increíbles", mientras las fuerzas estadounidenses que imponen el bloqueo obligaban a retroceder a los buques que salían de los puertos iraníes.
LA ESCASEZ PODRÍA AFECTAR A LA TEMPORADA DE VACACIONES DE VERANO
Las aerolíneas se preparan para un posible déficit de suministro, mientras que la Agencia Internacional de la Energía (AIE) prevé escasez de combustible de aviación para junio si la región solo logra reemplazar la mitad de los suministros que recibe habitualmente de Oriente Medio.
Es poco probable que el aumento de las importaciones procedentes de África y EE. UU. compense totalmente la caída, mientras que los consorcios de gestión de combustible que abastecen a los aeropuertos no siempre mantienen existencias a largo plazo, según los analistas, y muchos aeropuertos no disponen de grandes reservas in situ.
Algunos aeropuertos han advertido de desabastecimiento en un plazo de tres semanas si el Estrecho de Ormuz permanece cerrado a los envíos de combustible.
A medida que la producción nacional de petróleo ha disminuido y los gobiernos han tratado de transitar hacia fuentes de energía más limpias, la capacidad de refino de Europa se ha reducido en los últimos años.
La AIE señaló este mes que muchos refinadores europeos ya están operando a su máxima capacidad en la producción de combustible para aviones.
"Nuestros proveedores (de combustible) están cambiando sus ventanas de previsión y ya no están dispuestos a ofrecer una perspectiva que vaya más allá de un mes", declaró el miércoles en Fráncfort a Reuters la directora de tecnología de Lufthansa, Grazia Vittadini.
Un portavoz del aeropuerto británico de Heathrow afirmó que el impacto de la guerra aún no había afectado a sus operaciones, aunque se mantiene el seguimiento de la situación. ADP, propietario de París Charles de Gaulle, no respondió a una solicitud de comentarios.
No se espera que las normas propuestas por la UE afecten a Gran Bretaña, que se encuentra fuera del bloque de los 27 Estados miembros.
LAS RESERVAS DE QUEROSENO VARÍAN EN EUROPA
El suministro de combustible de aviación es muy desigual en toda Europa. España cuenta con ocho refinerías y es exportadora neta de queroseno, mientras que las importaciones cubren más del 60% de la demanda británica.
Las aerolíneas europeas han pedido a la UE que mejore la supervisión de los suministros de combustible y que considere la compra conjunta de queroseno.
La región de la OCDE en Europa, que incluye a los países de la UE así como a otros como Gran Bretaña y Noruega, importa más del 30% de su combustible de aviación, según datos de la AIE, y la mayor parte transita por el Estrecho.
La UE exige a sus miembros mantener reservas de petróleo de emergencia equivalentes a 90 días como salvaguarda ante crisis de suministro. Esto no incluye un requisito específico para el combustible de aviación, aunque los países pueden contabilizarlo junto con otros productos petrolíferos para alcanzar sus niveles de existencias.


















