La inflación en la eurozona ha registrado recientemente algunas "sorpresas al alza", lo que plantea interrogantes sobre las previsiones del Banco Central Europeo (BCE) de una caída a principios del próximo año, declaró este miércoles Philip Lane, economista jefe de la institución.
La inflación en los 20 países que comparten el euro se ha mantenido en torno al objetivo del 2% fijado por el BCE durante la mayor parte de este año, pero ciertos indicadores del crecimiento de los precios superaron las expectativas en los últimos meses.
Lane señaló que persiste el riesgo de que la inflación --que aumentó bruscamente en 2021-22 antes de regresar al objetivo del 2% del BCE-- pueda superar las previsiones del banco central.
"El riesgo inflacionario no es unidireccional, hemos visto algunas sorpresas al alza recientemente", afirmó Lane durante un evento.
Las proyecciones de septiembre del BCE sitúan la inflación en el 2,1% para este año, el 1,7% en 2026 y el 1,9% en 2027.
NUEVAS PROYECCIONES
Lane presentará nuevas previsiones, que por primera vez incluirán el año 2028, en la próxima reunión del BCE el 18 de diciembre, cuando se espera que la entidad mantenga su tasa de política monetaria en el 2%.
"Teníamos una proyección clara, debido a la baja de la energía, de que la inflación caería por debajo del objetivo, especialmente en los primeros meses del próximo año", explicó Lane. "Pero, de hecho, algunos de los datos desde entonces han evolucionado en sentido contrario, por lo que esos son algunos de los factores mitigantes".
Más tarde, la presidenta del BCE, Christine Lagarde, declaró que la inflación se mantendría en torno al 2% en los próximos meses y que el crecimiento subyacente de los precios, que excluye componentes más volátiles como alimentos y energía, seguía siendo "coherente" con ese nivel.
La inflación general subió al 2,2% el mes pasado, ligeramente por encima de lo esperado, debido a la aceleración de los precios en el sector servicios. En octubre, la inflación subyacente también superó levemente las previsiones.
Lane reiteró su mantra de que el BCE no debe "responder a desviaciones a corto plazo que se espera sólidamente que sean transitorias".





















