El consejero delegado, Matthias Zachert, declaró que la compañía espera que los precios del petróleo se sitúen en un rango de entre 100 y 110 dólares por barril durante los próximos meses, y añadió que Lanxess tiene como objetivo repercutir el incremento de los costes mediante subidas de precios.
Asimismo, señaló que la presión de la competencia china en Europa también está empezando a remitir, ya que el encarecimiento de la energía está afectando con mayor severidad a Asia que al Viejo Continente.
'Esto puede cambiar si hay una mayor tendencia hacia la paz o puede empeorar si se produce una nueva escalada militar. No obstante, nuestro objetivo claro es trasladar ese impacto a través de incrementos de precios, a pesar de la carestía del crudo', añadió Zachert.
La industria química europea se ha enfrentado a una fuerte presión sobre los precios durante el último año, a medida que los productores chinos aumentaban sus exportaciones a la región, favorecidos por unas tensiones comerciales que hacían a Europa comparativamente más atractiva que el mercado estadounidense.
Zachert afirmó que esta dinámica está cambiando ahora, ya que el conflicto en Oriente Próximo ha alterado los costes energéticos relativos y la competitividad.




















