Los precios del crudo se hundieron, los índices de Wall Street alcanzaron máximos históricos y los bonos del Tesoro estadounidense repuntaron este viernes, después de que Irán afirmara que el estrecho de Ormuz estaba abierto al tránsito durante el alto el fuego en el Líbano y de que el presidente de EE. UU., Donald Trump, expresara su confianza en alcanzar pronto un acuerdo para poner fin a la guerra.

El ministro de Asuntos Exteriores iraní, Abbas Araqchi, declaró en la red social X que el paso para todos los buques comerciales a través del estrecho, conducto clave para los flujos energéticos mundiales, permanecería completamente abierto durante el resto de la tregua de 10 días mediada por EE. UU. entre Israel y el Líbano, acordada el jueves.

Trump declaró a Reuters que Estados Unidos colaboraría con Irán para recuperar su uranio enriquecido -uno de los principales puntos de fricción en las negociaciones- y trasladarlo a territorio estadounidense.

Los futuros del crudo Brent de referencia cerraron con una caída del 9%, situándose en 90.38 dólares por barril, tras haber tocado un mínimo de sesión de 86.09 dólares. El crudo estadounidense cerró con un descenso del 11.45%, a 83.85 dólares por barril. Estos precios se mantienen por encima de los niveles previos a la guerra, en torno a los 70 dólares, pero han bajado significativamente desde los máximos de finales de marzo, cuando el Brent rozó los 120 dólares por barril.

LOS ÍNDICES BURSÁTILES MARCAN CIERRES RÉCORD

La renta variable avanzó con firmeza: el S&P 500 y el Nasdaq, referentes de Wall Street, encadenaron su tercer cierre récord consecutivo, mientras que el Dow Jones Industrial Average registró su nivel de cierre más alto desde finales de febrero.

El Dow Jones subió un 1.79%, hasta los 49,447.43 puntos; el S&P 500 ganó un 1.2%, situándose en 7,126.06, y el Nasdaq Composite repuntó un 1.52%, alcanzando los 24,468.48 enteros.

El Russell 2000 de pequeña capitalización superó las ganancias de los valores de gran capitalización y también anotó un máximo histórico al cierre.

"La bajada de los precios de la energía tiene un mayor impacto en las empresas de pequeña capitalización porque sus márgenes son más ajustados", señaló Nick Johnson, director de inversiones de Willis Johnson & Associates, quien añadió que "empieza a estar claro que tanto EE. UU. como Irán quieren dejar esto atrás".

Los grandes valores energéticos, que se benefician de los altos precios del crudo, recuperaron parte de las pérdidas iniciales, aunque las grandes petroleras estadounidenses Exxon Mobil y Chevron cerraron con caídas del 3.6% y el 2.2%, respectivamente. Por el contrario, American Airlines y United Airlines avanzaron con fuerza.

Netflix protagonizó su propio drama bursátil, con una caída de sus acciones superior al 9%, después de que el servicio de streaming presentara unas previsiones de crecimiento pesimistas y anunciara que su presidente y cofundador, Reed Hastings, dejaba la compañía.

"TODO SON BUENAS NOTICIAS"

El optimismo ante la posibilidad de que la guerra esté llegando a su fin alivió la preocupación por un repunte de la inflación.

La deuda soberana se revalorizó y el rendimiento del bono del Tesoro estadounidense a 10 años tocó su nivel más bajo desde mediados de marzo. La rentabilidad, que se mueve de forma inversa a los precios, bajaba al cierre 6.5 puntos básicos, hasta el 4.246%. El bono a 2 años, que suele reflejar las expectativas sobre los movimientos de tipos de la Reserva Federal, cayó 7.8 puntos básicos, hasta el 3.7%.

La caída del precio del petróleo fue el "motor de todo el movimiento", afirmó Tom di Galoma, director gerente de negociación de tipos globales en Mischler Financial Group.

"¿Conseguiremos realmente un alto el fuego prolongado y la reapertura del estrecho? No lo sé. Parece que esto va a tardar algún tiempo en resolverse. Pero ahora mismo, creo que eso es lo que está pasando... Son todo buenas noticias procedentes del Golfo", señaló di Galoma.

Los bonos del Tesoro han resistido mejor que los europeos desde que comenzó la guerra, ya que Estados Unidos, como exportador neto de energía, está relativamente protegido frente a la escalada de los precios energéticos.

Los operadores redujeron este viernes las apuestas de que dichas subidas de precios obligarían al Banco Central Europeo y al Banco de Inglaterra a elevar los tipos, lo que impulsó a la deuda soberana alemana.

El dólar cayó a mínimos de varias semanas a medida que los activos refugio perdían su atractivo. El índice dólar, que mide el billete verde frente a una cesta de divisas que incluye el yen y el euro, cedió un 0.02%, hasta 98.19, tras haber caído a 97.632, su nivel más bajo en siete semanas.

"La debilidad del dólar se debe principalmente a que el mercado está deshaciendo la prima de riesgo geopolítico", explicó George Vessey, estratega jefe de divisas y macroeconomía de Convera en Londres.