El sentimiento de riesgo a nivel global se vio favorecido y el precio del crudo Brent cayó un 4% después de que altos cargos estadounidenses e iraníes confirmaran el acuerdo sobre un marco de trabajo para el pacto, cuya firma está prevista para este viernes.
A las 06:35 GMT, los futuros vinculados al índice paneuropeo STOXX 600 subieron un 1,6%, mientras que los contratos del DAX alemán y del CAC 40 francés avanzaron un 1,7% y un 1,4%, respectivamente.
El índice de referencia STOXX 600 ya registró un repunte el viernes, situándose muy cerca de sus máximos históricos ante las expectativas de un avance diplomático en Oriente Próximo.
Desde el pasado mes de marzo, las acciones europeas mostraron, en líneas generales, una rentabilidad inferior a la de sus homólogas en Estados Unidos y China. Esta evolución se debió principalmente a la dependencia del continente de los suministros de crudo que transitan por el estrecho de Ormuz. El temor a que la inflación repuntara por los costes energéticos llevó al Banco Central Europeo a elevar los tipos de interés en 25 puntos básicos la semana pasada.
Según los datos recopilados por el London Stock Exchange Group, los operadores siguen anticipando otra subida de tipos de 25 puntos básicos por parte del Banco Central Europeo antes de que finalice el año.
En el ámbito empresarial, la compañía automovilística Renault Group anunció que desarrollará un vehículo militar en colaboración con la empresa de tecnología de defensa Thales.
Por su parte, Schneider Electric informó de que ha iniciado una colaboración estratégica con la taiwanesa Foxconn para desarrollar y ampliar la infraestructura de los centros de datos de inteligencia artificial de próxima generación.
Es probable que los valores del sector de viajes y ocio, muy sensibles a los precios de la energía, avancen en la apertura, mientras que se espera que las empresas energéticas retrocedan ante el abaratamiento del crudo.


















