El índice paneuropeo STOXX 600 cerró con una subida del 0,5%, encadenando su quinta sesión consecutiva de ganancias.
Sin embargo, los valores del sector de la automoción protagonizaron el mayor descenso, con una caída del 3,3%, su mayor retroceso diario en casi un mes. BMW se dejó un 8,3% después de que el fabricante de vehículos de gama alta rebajara sus previsiones de beneficios anuales debido a la debilidad del mercado chino y al impacto del conflicto entre Estados Unidos e Irán.
«Mantenemos una posición de infraponderar para el sector automovilístico. La evolución de los beneficios sigue siendo un gran desafío para esta industria debido a razones estructurales y de mayor alcance», señaló Beata Manthey, estratega de renta variable en Citigroup.
Por otra parte, una encuesta reveló que los proveedores alemanes de componentes para automóviles que prevén un empeoramiento de las condiciones de negocio durante el próximo año superan ya en número a los optimistas del sector.
Los grandes valores bancarios sostuvieron al STOXX 600 con un avance del 1,9%. El sector bancario también registró su quinta jornada de alzas, su racha más larga desde principios de enero.
Los valores tecnológicos repuntaron un 1,5%, con Aixtron subiendo un 6,7%, mientras que BE Semiconductor y ASML sumaron cerca de un 4% cada una. Las empresas de defensa, por su parte, avanzaron un 0,5%.
Los inversores globales mantuvieron la cautela antes de la firma del acuerdo de paz entre Estados Unidos e Irán prevista para el viernes, después de que el presidente Donald Trump afirmara que el nuevo pacto no era definitivo y que podría retomar las hostilidades si no quedaba satisfecho.
La acusada caída de los precios del petróleo desde el anuncio del acuerdo impulsó al índice de referencia STOXX 600 hasta máximos históricos, aunque todavía se sitúa por detrás del índice estadounidense Standard & Poor's 500.
Barclays fue la última firma de análisis en anunciar el cierre de su posición de infraponderar en las acciones europeas, elevando su objetivo para el STOXX 600 hasta los 670 puntos desde los 620 anteriores.
La atención se desplazará ahora hacia la decisión de política monetaria de la Reserva Federal que se conocerá al final del día. Aunque se espera que los tipos de interés se mantengan sin cambios, el foco estará puesto en las declaraciones del nuevo presidente, Kevin Warsh.
«Los inversores tendrán que acostumbrarse al estilo de comunicación del nuevo presidente de la Reserva Federal, lo que supone un periodo de ajuste para los mercados... Es probable que Warsh se tome su tiempo y vigile cómo responde la inflación a la reciente caída de los precios del crudo», explicó James Demmert, director de inversiones de Main Street Research.
Entre los valores individuales, el fabricante de implantes dentales Straumann se disparó un 10,8% para liderar el STOXX 600 tras elevar sustancialmente sus previsiones de beneficios para 2026, apoyándose en una mejor ejecución operativa, el aumento de las ganancias en China y la reducción de los aranceles.
El distribuidor de vehículos de ocasión en línea Auto1 subió un 8,4% tras anunciar sus objetivos estratégicos a largo plazo.
Orange cedió un 3,3% después de que Barclays reanudara su cobertura con una recomendación de «mantener», señalando que la creación de valor probablemente llevará tiempo.



















