El Banco Central Europeo incrementó los costes de financiación en 25 puntos básicos, tal como se esperaba, lo que supuso su primera subida en casi tres años. Al mismo tiempo, la institución elevó sus previsiones de inflación y recortó sus perspectivas de crecimiento ante las presiones sobre los precios derivadas del conflicto actual en Oriente Próximo.
«No es una subida de tipos que vaya a descarrilar la economía de la eurozona», afirmó Carsten Brzeski, responsable global de macroeconomía en ING. «El riesgo de no actuar y quedar potencialmente rezagados es mayor que el riesgo de cualquier efecto adverso sobre el crecimiento derivado de unos tipos de interés más altos».
Los operadores todavía prevén que los costes de financiación aumenten otros 25 puntos básicos antes de que finalice el año, según los datos recopilados por London Stock Exchange Group.
Los sectores más sensibles a los tipos de interés se quedaron rezagados. Los servicios financieros cedieron un 0,7%, con las gestoras de activos ICG y Partners Group cayendo un 4,7% y un 3%, respectivamente. Los valores inmobiliarios también retrocedieron un 0,8%.
El índice de referencia paneuropeo STOXX 600 cerró con un avance del 0,5%, hasta los 621,53 puntos, mientras que las principales plazas de la región también registraron ganancias.
El STOXX 600 recortó brevemente sus avances después de que Trump afirmara que Estados Unidos golpearía a Irán «con mucha dureza esta noche» y que pronto tomaría el control de las infraestructuras y los mercados de petróleo y gas del país.
Los precios del crudo oscilaron durante toda la jornada y, al cierre, subían un 0,5%, situándose en 93,58 USD el barril.
Los valores tecnológicos mostraron un comportamiento dispar. Las empresas de semiconductores lideraron las ganancias en el índice de referencia; BE Semiconductor y ASM International repuntaron un 6,6% y un 7,3%, respectivamente, ante las expectativas de que se beneficien del auge de la inteligencia artificial.
Sin embargo, los valores de software retrocedieron después de que Oracle sufriera una fuerte caída tras pronosticar unos gastos de capital superiores a lo previsto, lo que presionó a todo el sector de software empresarial.
SAP se dejó un 6,6%, Capgemini cayó un 4,2% y Dassault Systemes bajó un 5,8%. Asimismo, UBS rebajó la calificación de los valores tecnológicos europeos de «atractiva» a «neutral», aludiendo a las elevadas valoraciones y al renovado enfoque en la inteligencia artificial.
El índice tecnológico general avanzó un 1%. Este sector ha experimentado cierta volatilidad desde finales de la semana pasada, ya que los valores vinculados a la inteligencia artificial a nivel mundial se tomaron un respiro tras el fuerte repunte de los dos últimos meses, antes de rebotar este jueves.
Entre otros movimientos destacados, Halma se desplomó casi un 15,4% después de que el fabricante británico de dispositivos de salud y seguridad pronosticara para el ejercicio fiscal 2027 un crecimiento orgánico de los ingresos a tipo de cambio constante más lento que el del año anterior.
Hugo Boss subió un 9,1% después de que la empresa británica Frasers Group lanzara una oferta de adquisición de 2.300 millones USD por la marca de moda alemana, mientras que Wizz Air se disparó un 6% tras presentar un beneficio anual que superó las estimaciones. No obstante, la aerolínea no facilitó previsiones para el ejercicio fiscal 2027 debido a la incertidumbre del entorno.




















