El estallido del conflicto en Oriente Próximo durante el fin de semana ha relegado todos los demás asuntos a un segundo plano. Pero, hasta ahora, el tema dominante en los mercados era la inteligencia artificial (IA). Un asunto que impulsó la subida de los índices bursátiles desde la aparición de ChatGPT, a finales de 2022, y que, desde el comienzo de año, se ha convertido en un catalizador de caídas. De hecho, muchos sectores se ven ya como perdedores de la supuesta revolución en marcha. En este sentido, los castigos están siendo brutales, a medida que las empresas emergentes de IA anuncian nuevas funcionalidades.

En el caso de las Siete Magníficas, el viento también ha cambiado. Los inversores recibieron con alborozo durante varios trimestres los anuncios de inversiones de capital, pero ahora cuestionan su rentabilidad. Y, a la espera de saber si fueron decisiones acertadas, el mercado ha adquirido una certeza: el modelo de negocio de estas compañías está cambiando. A partir de ahora tendrán activos que financiar y no podrán devolver tanto efectivo a los accionistas.

Todo ello se traduce en una peor evolución de estos valores en 2026. El ETF Roundhill Mag7 cae un 7% desde el 1 de enero, mientras que el S&P 500 solo lo hace un 1%. De forma más general, es la tecnología la que se resiente, ya que los inversores están rotando hacia sectores más tradicionales de la economía: energía, servicios públicos, materias primas básicas. El Nasdaq ha caído un 2% desde el 1 de enero, frente a una subida del 1% del Dow Jones.

Sin embargo, los resultados de los gigantes tecnológicos siguen siendo excelentes. Es lo que se ha vuelto a ver con los resultados trimestrales de enero y febrero. Y las previsiones de los analistas también son muy sólidas. En Factset prevén que el crecimiento del beneficio por acción de las Siete Magníficas sea el doble que el de las otras 493 compañías del S&P 500 en 2026.  

 

Fuente : Factset

Todo ello, en fin, no basta para reavivar el entusiasmo de los inversores. La semana pasada, Nvidia publicó resultados récord, volviendo a superar las expectativas, y aun así la acción cayó un 5,5% el jueves y un 4% el viernes.

En términos más generales, los excelentes resultados por un lado y la corrección de las acciones por otro se traducen en una caída marcada de las valoraciones. Microsoft cotiza ahora a 23,5 veces beneficios, Amazon a 27 veces y Nvidia a 22 veces. Las tres compañías no habían estado tan baratas en los últimos diez años (en comparación con la ratio precio/beneficio media de cada una de los últimos diez años).