Esta semana marca el inicio de la temporada de resultados empresariales, con LVMH, ASML y SAP en Europa, y sobre todo la tecnología estadounidense. Los próximos diez días estarán marcados por los informes de Microsoft, Meta, Tesla, Apple, Alphabet y Amazon.

Lo particular este trimestre es que las megacapitalizaciones estadounidenses han tenido una rentabilidad inferior a la del S&P 500 durante los últimos tres meses. En el Financial Times, Robert Armstrong ha tomado como punto de partida de esta rotación el 29 de octubre, día de la reunión de la Fed y de los últimos resultados de Meta. Una publicación sancionada por el mercado, porque la empresa de Mark Zuckerberg volvió a aumentar sus previsiones de inversiones de capital. En términos más generales, los resultados del tercer trimestre de los hiperescaladores marcaron en cierta medida el punto álgido del optimismo en torno a la IA y el comienzo de una fase de dudas.

Todo ello se ha traducido en una pérdida de liderazgo de la tecnología en los últimos tres meses, ilustrada por el rendimiento del Nasdaq frente al Dow Jones.

La excepción es la norma

Tras varias semanas de dudas sobre la IA y un posterior enfoque en cuestiones geopolíticas (desde Venezuela hasta Groenlandia), la temporada de resultados será una oportunidad para volver a lo fundamental. Y desde este punto de vista, las Siete Magníficas siguen estando bien posicionadas.

Para el cuarto trimestre de 2025, los analistas esperan un crecimiento del BPA del 20,3% para el grupo, frente al 4,1% para los otros 493 valores del S&P 500, según las estimaciones de Factset. Para 2026, las cifras son del 22,8% y del 12,1%, respectivamente.

Esta tendencia de los beneficios ha permitido a este puñado de empresas obtener una rentabilidad superior y tirar del índice durante varios años. El S&P 500 ha encadenado tres años de revalorizaciones de dos dígitos. El Nasdaq incluso ha superado el 20% durante tres años.

Esto también justifica las elevadas valoraciones (entre 30 y 40 de ratio precio-beneficio adelantada, sin contar Tesla). Pero, a partir de ahí, hay que seguir superando las expectativas y elevando los objetivos para mantener el liderazgo bursátil. Ese es el reto de los próximos diez días.