Desde hace tiempo uno de los favoritos de MarketScreener, Logitech sigue conquistando a los usuarios con un catálogo de productos de gama alta, concebido por equipos de diseñadores de primer nivel y que recibe elogios de forma recurrente en la prensa especializada.

Los resultados del último ejercicio fiscal se ajustan a los niveles de excelencia a los que la empresa ha acostumbrado a sus accionistas. Los ingresos aumentaron un 6,3% en los doce últimos meses y el resultado de explotación lo hizo a un ritmo casi tres veces mayor, del 18%.

Resulta especialmente destacable que Logitech haya mantenido desde la pandemia márgenes brutos superiores al 40% en un sector tan competitivo y que, además, haya resistido tan bien un entorno muy inflacionista sin perder el control de su estructura de costes.

La empresa, que sigue extraordinariamente bien capitalizada, con 1.500 millones USD de tesorería neta, probablemente de cara a una próxima adquisición, mantiene además una excelente generación de liquidez que le permitió repartir 233 millones USD en dividendos y destinar 535 millones a recompras de acciones en el conjunto del ejercicio.

MarketScreener subraya que esas recompras se ejecutaron a múltiplos de entre 14 y 17 veces el resultado bruto de explotación antes de amortizaciones, es decir, en torno a la media histórica de valoración de la empresa, pero lejos del suelo de la última década, situado en 10 veces ese mismo resultado, y más bien cerca del techo de 20 veces en el que su valor de empresa encuentra casi siempre resistencia.

El balance de los últimos diez años sigue siendo positivo, con unos ingresos que pasaron de 2.200 millones a 4.800 millones USD, mientras que el resultado de explotación estuvo cerca de cuadruplicarse, de 205 millones a 775 millones. Aun así, llama la atención que el crecimiento de los ingresos tienda ahora a perder fuelle desde que cesaron las adquisiciones. Para compensar ese efecto, Logitech ha recurrido desde entonces a las recompras de acciones.

Pese a su excelente gestión, la valoración actual de la empresa se sitúa muy por encima de su media histórica y, por tanto, no brinda un punto de entrada especialmente atractivo.