Hacia las 8:10, el contrato "futuro" sobre el índice CAC 40 - que ya ha pasado a la fecha de vencimiento de febrero - cae 166,5 puntos hasta los 8 111 puntos, anunciando un inicio de sesión en rojo.

Tras un inicio de año exitoso, los mercados europeos deberían atravesar una zona de turbulencias en los próximos días ante la escalada comercial decidida por Donald Trump con el objetivo de apoderarse de Groenlandia.

El presidente estadounidense prometió el sábado aplicar una ola de aranceles a varios de sus aliados europeos hasta que Estados Unidos sea autorizado a tomar el control de Groenlandia.

En su red social Truth Social, Donald Trump declaró que se aplicarán recargos del 10% a partir del 1 de febrero a los países que se opongan a ceder el control de Groenlandia, entre ellos Dinamarca, Noruega, Suecia, Francia, Alemania, Reino Unido, Países Bajos y Finlandia.

Estos aranceles aumentarían al 25% el 1 de junio y seguirán vigentes hasta que se alcance un acuerdo para la compra del territorio autónomo danés por parte de Estados Unidos, añadió.

Estos anuncios, que marcan el abrupto fin de la tregua que regía en las cuestiones comerciales desde el "Liberation Day" del pasado abril, han sido recibidos con una ola de consternación en el Viejo Continente.

En una declaración publicada en la web de Bruselas, Ursula von der Leyen afirmó que la Unión Europea está plenamente solidaria con Dinamarca y la población de Groenlandia, con la intención de permanecer unida, coordinada y decidida a defender su soberanía.

La presidenta de la Comisión Europea advirtió además que nuevos aranceles podrían poner en peligro las relaciones transatlánticas y desencadenar una espiral "peligrosa".

Según Bloomberg, la UE consideraría sin embargo imponer aranceles a unos 93.000 millones de dólares en productos estadounidenses como represalia.

Este repentino aumento de las tensiones debería llevar a los inversores a abandonar los activos más arriesgados para refugiarse en los considerados más seguros.

"Aun así, aconsejamos a los inversores que mantengan la calma", recomienda Joachim Klement, analista de mercados en Panmure Liberum, en una nota publicada esta mañana.

Aunque el estratega elabora una lista de unas sesenta empresas europeas susceptibles de verse perjudicadas por estos aranceles, como Logitech, Porsche, Ferrari, Daimler Truck o Schneider Electric, también considera que estas pueden ser fácilmente evitadas por las empresas afectadas.

"Basta con que envíen sus productos a Estados Unidos a través de países exentos de estos recargos, como España, Italia, Bélgica e Irlanda", explica.

La nerviosidad de los inversores podría ser aún mayor dado que los índices bursátiles no contarán con el apoyo de Wall Street, que permanecerá cerrada por un fin de semana largo debido al "Martin Luther King Day", día festivo que conmemora el nacimiento del líder de los derechos civiles.

Los mercados se preparan, al mismo tiempo, para una intensificación de la temporada de resultados empresariales.

La sesión estará muy cargada en este aspecto con las publicaciones de Netflix e Intel, entre otras, en Estados Unidos, así como la de Ericsson en Europa.

En cuanto a los datos económicos, las últimas cifras de crecimiento e inflación en Estados Unidos, así como los índices mundiales de actividad PMI, serán las principales atracciones de los próximos días.

Por otra parte, la semana también estará marcada por el Foro Económico Mundial anual de Davos, en el que el presidente Trump participará y tomará la palabra. El evento también dará lugar a intervenciones de numerosos responsables de política monetaria.

En este contexto, la cuestión de la independencia de la Reserva Federal volverá a estar en el punto de mira, ya que la Corte Suprema examinará el miércoles los argumentos en el caso que enfrenta a la gobernadora Cook con su destitución, relacionada con acusaciones de fraude hipotecario.

El dólar se debilita debido a los temores relacionados con los aranceles, especialmente frente al yen, pero también frente al euro, que sube por encima del nivel de 1,1630.

El oro, valor refugio por excelencia, alcanza nuevos máximos históricos con una subida del 1,7% hasta los 4 674,7 dólares, un aumento favorecido por el repliegue de numerosos inversores hacia los activos considerados más seguros.