Los accionistas australianos de Rio Tinto han recibido con satisfacción la decisión del gigante minero de poner fin a las conversaciones de fusión con Glencore, y señalan que ahora corresponde a la compañía cumplir con la nueva estrategia en la que ha depositado tantas expectativas.

La fusión propuesta, anunciada por primera vez en enero, habría creado la mayor empresa minera del mundo, con un valor de mercado superior a 200 mil millones de dólares estadounidenses. Rio informó el jueves que ambas compañías no lograron alcanzar un acuerdo que ofreciera suficiente valor a los accionistas.

Aunque no se hicieron públicos los detalles exactos de la oferta, los inversores de Rio temían que la minera, interesada en expandir su negocio de cobre, pudiera pagar demasiado por cerrar un acuerdo con Glencore. Según informó Reuters, Glencore quería que sus accionistas poseyeran el 40% de la empresa fusionada, citando a una fuente.

"Es positivo que Rio demuestre disciplina y no pague en exceso", dijo Andy Forster, director de inversiones senior de Argo Investments. "Habría supuesto varios años de complejidad e incertidumbre completar e integrar el acuerdo."

Las acciones de Rio Tinto cotizadas en Australia subieron hasta un 2,6% a un máximo histórico en las primeras operaciones, pero luego recortaron esas ganancias para situarse aproximadamente un 1% arriba. El Índice S&P/ASX200 cayó un 2%.

"Esto refuerza el enfoque disciplinado de Rio en la gestión de capital. Nos complace mucho ver que Simon Trott supera su primera prueba al mando", afirmó John Ayoub, gestor de cartera de Wilson Asset Management e inversor de Rio, en referencia al CEO de Rio Tinto, quien asumió el cargo el pasado agosto.

"En última instancia, habría sido una fusión positiva sin prima, pero no a las valoraciones de adquisición que querían los accionistas de Glencore", añadió, señalando que ahora Rio debería centrarse en su cartera actual de proyectos de crecimiento.

Trott declaró que bajo su liderazgo Rio Tinto se volverá "más fuerte, más enfocada y más sencilla" al buscar potenciar los activos clave de la compañía.

La oferta de Glencore era el "completo opuesto" a la estrategia expuesta por Trott, afirmó Hugh Dive, director de inversiones de Atlas Funds Management y accionista de Rio Tinto.

"Las mineras tienen un histórico nefasto a largo plazo en mega fusiones", señaló.

"Probablemente ha sido una suerte para Rio evitar esta operación, pero también indica el nuevo deseo de la dirección de apostar por adquisiciones de gran envergadura."