Los accionistas de Target rechazaron este miércoles una propuesta de los inversores para separar los cargos de presidente del consejo de administración y de primer ejecutivo, según informaron dos fuentes con conocimiento directo de la votación.

Este resultado permite que el antiguo consejero delegado, Brian Cornell, se mantenga como presidente ejecutivo a pesar de la creciente presión de los inversores, que reclaman una voz más independiente en la cúpula.

Las mismas fuentes señalaron que en la junta general anual de Target tampoco prosperó una propuesta de los accionistas que solicitaba la publicación de informes sobre el uso de pesticidas en los productos de marca blanca y sobre los esfuerzos para reducir las emisiones de microfibras de sus artículos.

Aunque todavía no se han revelado las cifras preliminares de la votación, añadieron que todos los candidatos propuestos para el consejo de administración resultaron elegidos.

Target declinó hacer comentarios al respecto.

La compañía ha tenido dificultades para seguir el ritmo de rivales como Walmart y Costco, ya que los consumidores, castigados por la inflación, se han decantado por precios más bajos, lo que ha lastrado las ventas y los márgenes de la empresa.

La cadena minorista ha perdido aproximadamente la mitad de su valor de mercado desde 2021, lo que ha generado dudas sobre su estrategia y ejecución.

Los resultados recientes mostraron signos de recuperación, pero Target advirtió de que un entorno macroeconómico complicado podría seguir presionando la demanda.

La inquietud sobre el gobierno corporativo se intensificó después de que la empresa nombrara presidente ejecutivo a Brian Cornell, quien ocupó el cargo de consejero delegado durante mucho tiempo. Este puesto conlleva la supervisión operativa de su sucesor, Michael Fiddelke, que asumió el mando en febrero.

Bajo la gestión de Cornell, Target sufrió errores en la comercialización y tomó decisiones como dar marcha atrás en las iniciativas de diversidad, equidad e inclusión, lo que perjudicó las ventas y la fidelidad de los clientes.

Fiddelke afirmó en marzo que Target invertirá 2.000 millones USD adicionales este año —que se suman a los 4.000 millones USD anunciados previamente— para garantizar un inventario bien surtido y ajustar los precios para competir mejor con los agresivos descuentos de Walmart, Amazon y otras cadenas de bajo coste.