De cara a las elecciones más trascendentales para la Cámara Alta de Japón en la memoria reciente, y ante una posible derrota de la coalición del primer ministro Shigeru Ishiba, los inversores evalúan si la histórica venta masiva de la deuda nacional podría prolongarse aún más.

Los bonos del gobierno japonés (JGB, por sus siglas en inglés) se desplomaron esta semana, llevando los rendimientos de la deuda a 30 años a un máximo histórico, mientras que el yen cayó a mínimos de varios meses frente al dólar estadounidense y el euro.

Las encuestas solo han empeorado para el gobernante Partido Liberal Democrático (PLD) de Ishiba y su socio de coalición, Komeito, en la recta final antes de la votación del domingo, donde partidos emergentes que hacen campaña por mayor gasto público y recortes fiscales probablemente ganarán escaños.

Estos son los principales escenarios que consideran inversores y analistas:

La coalición del PLD retiene la mayoría

Los analistas sostienen en general que el escenario más alcista para el mercado de JGB y el yen es que el gobierno logre mantener la mayoría.

La carga total de la deuda del gobierno, aunque sigue siendo la más alta del mundo desarrollado --alrededor del 250% del producto interno bruto--, muestra una tendencia a la baja.

"Es difícil concluir que la situación fiscal de Japón esté en una senda de deterioro continuo", afirmó Koichi Fujishiro, economista del Instituto de Investigación Dai-ichi Life. "Una vez que terminen las elecciones a la Cámara Alta, la presión alcista sobre las tasas de interés derivada de las expectativas de mayor gasto fiscal podría empezar a disminuir".

Una victoria de la coalición de Ishiba probablemente impulsaría una recuperación del mercado de JGB, donde una racha de ocho días de ventas elevó los rendimientos de la deuda a 30 años en 35 puntos básicos (pbs), hasta un récord del 3,20% el martes.

"Si este escenario se materializa, algunas posiciones cortas en JGB quedarían vulnerables, ya que se espera que Ishiba resista los llamados a recortes fiscales financiados con deuda", señalaron analistas de Standard Chartered en una nota.

La coalición del PLD se debilita e Ishiba se retira

Un desenlace cada vez más probable es que la coalición de Ishiba no logre los 50 escaños necesarios para mantener la mayoría en la Cámara Alta, viéndose obligada a buscar nuevos socios.

Entre los candidatos más probables figura el Partido Democrático para el Pueblo (DPP), que ha instado al Banco de Japón a revertir su rumbo y flexibilizar nuevamente la política monetaria.

El repunte en los rendimientos de los JGB esta semana refleja que el mercado ya está descontando este escenario, según Takashi Fujiwara, director de inversiones de renta fija en Resona Asset Management.

Dentro del PLD, una de las principales candidatas para reemplazar a Ishiba, en caso de que se vea obligado a dimitir, es Sanae Takaichi, defensora de las políticas de Abenomics y partidaria de reanudar el estímulo monetario por parte del Banco de Japón.

La incertidumbre política resultante de una posible renuncia de Ishiba podría motivar a los inversores extranjeros a vender acciones japonesas y yenes, según los analistas, con TD pronosticando que la cotización dólar-yen podría "superar fácilmente" la media móvil de 200 días de 149,70.

Sin embargo, para las acciones japonesas, la venta podría ser temporal, ya que el marco general y las políticas del PLD probablemente se mantendrían, señaló Yugo Tsuboi, estratega jefe de Daiwa Securities.

Por el contrario, "si Ishiba permanece, eso sería negativo para las acciones, porque persistiría la incertidumbre política, algo que el mercado no aprecia", advirtió Tsuboi.

Los partidos outsiders logran grandes avances

Los analistas consideran que un fuerte desempeño de los partidos outsiders el domingo sería el escenario más disruptivo para los mercados japoneses. Los tres principales partidos de la oposición apoyan alguna forma de recorte del impuesto al consumo, y el populista y derechista Sanseito propone eliminar gradualmente el IVA por completo.

"Si el DPP y Sanseito, que abogan por un aumento en la emisión de JGB, obtienen mejores resultados de lo esperado, podríamos ver un mayor 'bear-steepening'", escribieron analistas de Barclays, en referencia a un aumento más pronunciado en los rendimientos de los bonos a largo plazo frente a los de corto plazo.

Calculan que una reducción de cinco puntos porcentuales en el impuesto sobre las ventas de Japón, actualmente en el 10%, provocaría un aumento de entre 15 y 20 puntos básicos en el rendimiento a 30 años.

Se esperaría que un gobierno de coalición de partidos de la oposición aboliera el impuesto al consumo y los gravámenes sobre la gasolina, financiándolo con una mayor emisión de JGB, según Jin Kenzaki, de Societe Generale.

Las probabilidades de ese desenlace son de apenas un 10%, según Kenzaki, pero de ocurrir, "las tasas de interés a largo plazo subirían significativamente desde el inicio del mandato y se mantendrían elevadas".