El alto el fuego en Irán ha provocado un repunte de todas las plazas bursátiles. Durante la noche, Donald Trump anunció una tregua de dos semanas, mientras que se espera que Irán permita de nuevo el tránsito de buques por el estrecho de Ormuz. En Europa, el CAC 40, el DAX y el EuroStoxx 50 avanzan así un 5% y el IBEX 35 supera holgadamente el 4%. Si estas cifras se mantienen hasta el cierre, se trataría de la mayor subida desde marzo de 2022.

La mayoría de los sectores se benefician de este rebote. Los valores energéticos sufren una corrección, siguiendo la estela de los precios del petróleo. Por su parte, algunos títulos defensivos, como Orange o Engie, se ven relegados en esta sesión de recuperación.

Durante los dos primeros meses del año, los índices europeos habían registrado una sólida rentabilidad, alcanzando varios máximos históricos. Sobre todo, Europa progresaba mientras Wall Street se encontraba sumido en los temores de disrupción por la IA y las inquietudes en torno al capital riesgo.

Pero la guerra en Irán ha barajado las cartas de nuevo. Europa se encuentra en primera línea ante las consecuencias de la crisis energética. Los inversores se han mostrado preocupados tanto por el golpe contra el crecimiento como por su efecto en la inflación. De hecho, los operadores han llegado a anticipar hasta tres subidas de tipos por parte del BCE en 2026.

El rebote de hoy es el resultado del cambio de opinión de Donald Trump, que ha pasado de prometer la aniquilación de Irán a un alto el fuego en apenas unas horas. Un movimiento que ha tomado a todo el mundo por sorpresa y que no debe haber favorecido los intereses de los hedge funds. Según el Financial Times, estos habían acumulado un número récord de posiciones cortas sobre las acciones europeas.