Tras recuperar brevemente los 82.000 USD a principios de mayo, el bitcoin no logró consolidar ese nivel y se desplomó hasta los 59.000 USD a comienzos de junio. La recuperación ha sido débil hasta la fecha y la criptomoneda cotiza actualmente en el entorno de los 62.800 USD.

Los operadores de derivados se posicionan cada vez más ante un nuevo tramo a la baja, con algunos objetivos fijados en los 55.000 USD para las próximas semanas. Una Reserva Federal con un tono endurecido, el parón estacional que suele acompañar a los meses de verano y las crecientes dudas en torno a Strategy, el mayor tenedor de bitcoin que cotiza en bolsa, ofrecen pocos motivos para esperar una recuperación a corto plazo.

No obstante, algunos inversores parecen estar tomando posiciones ante una posible mejora de las condiciones del mercado para principios del próximo año.

Strategy, en la cuerda floja

Las acciones preferentes de Strategy, denominadas STRC, se han convertido recientemente en un motivo de inquietud para el mercado de criptomonedas. Las STRC (también conocidas como stretch) se emiten con un valor nominal de 100 USD y se utilizan para captar capital destinado a compras adicionales de bitcoin. Este valor está diseñado para cotizar cerca de los 100 USD mientras abona a los inversores un dividendo variable, pero su precio ha ido en descenso desde finales de mayo. A fecha de 23 de junio, las STRC cotizaban a 87,31 USD, lo que supone un descuento aproximado del 13%.

Esto no significa que la empresa esté cerca de la insolvencia. Con más de 50.000 millones USD en bitcoin, no es el caso. El problema reside en que su modelo de acumulación depende de la emisión de valores como las STRC a un precio cercano a su valor nominal. Cuando la cotización cae a 87 USD, los inversores envían la señal de que exigen una rentabilidad mucho mayor para financiar a la compañía.

Un analista de CryptoQuant señaló que las obligaciones anuales por dividendos de Strategy casi se han cuadruplicado hasta alcanzar los 1.200 millones USD, mientras que sus reservas de efectivo cayeron un 38% en 2026. La cobertura de dividendos se desplomó de más de 7 años a tan solo 14 meses. «La empresa necesita dejar de comprar bitcoin y reconstruir su caja», afirmó.

Charles Edwards, consejero delegado de Caprileo, ofreció una valoración aún más severa, al argumentar que un enfoque más sostenible implicaría reducir el apalancamiento, abandonar los productos de rendimiento y volver a una estrategia de tesorería de bitcoin puro. A partir de ahí, Strategy podría aprovechar la solidez de su balance para adquirir firmas de tesorería de bitcoin más pequeñas que coticen con fuertes descuentos respecto a su valor liquidativo y, eventualmente, desarrollar un negocio de banca de bitcoin centrado en servicios de préstamos garantizados, crédito y liquidación.

«Mientras su modelo de negocio necesite que el precio del bitcoin suba indefinidamente para sobrevivir y pagar rendimientos o dividendos, será una bomba de relojería. Quizá no ocurra en este ciclo, pero la música dejará de sonar», publicó Edwards en X.

Al poseer aproximadamente el 4% de la oferta total prevista de bitcoin, Strategy ha alcanzado tal magnitud dentro del ecosistema que cualquier problema en la sociedad podría acabar contagiando al mercado general.

Los bajistas dominan los derivados

Los mercados de opciones siguen sesgados hacia la protección contra caídas a corto y medio plazo, aunque el posicionamiento a más largo plazo sugiere una perspectiva más constructiva para el próximo año. Según Laevitas, en las últimas 24 horas, los operadores de la plataforma de derivados de criptomonedas Deribit acumularon opciones de venta a corto plazo con un precio de ejercicio de 60.000 USD y vencimiento el 26 de septiembre (301 contratos). También se observó otra concentración notable de compra de opciones de venta en el nivel de los 55.000 USD en varios vencimientos, sumando un total de 177 contratos.

Las opciones de venta funcionan como un seguro ante las bajadas de precios. Otorgan a sus titulares el derecho a vender bitcoin a un precio determinado en el futuro, lo que les permite obtener beneficios si el mercado cae por debajo de ese nivel. En Deribit, cada contrato representa un bitcoin.

Sin embargo, aunque el posicionamiento a corto plazo sigue siendo defensivo, los operadores también están aumentando su exposición a precios de ejercicio más altos en los tramos largos de la curva. El interés abierto en las opciones de compra de 111.000 USD para marzo de 2027 aumentó en 340 contratos, el mayor incremento entre todos los instrumentos, lo que indica un interés persistente en escenarios alcistas a largo plazo a pesar de la debilidad actual del mercado.

Es probable que tales escenarios asuman que el ciclo de mercado de cuatro años del bitcoin se mantiene intacto, en cuyo caso se esperaría que el actual mercado bajista toque fondo a finales de 2026. Como señaló el consejero delegado de Alphractal, Joao Wedson, el bitcoin en 2026 muestra similitudes de comportamiento con los años bajistas de 2014, 2018 y 2022. Si estos patrones históricos se repiten, el mercado podría experimentar nuevas caídas a finales de este año. No obstante, bajo esa misma lógica, podría iniciarse una fase de recuperación en 2027, a medida que el bitcoin transicione hacia la siguiente etapa de su ciclo.

Por otra parte, los analistas de Glassnode destacan que los operadores de Hyperliquid mantienen una inclinación cada vez más alcista a pesar de que el bitcoin sigue muy por debajo de sus máximos. El posicionamiento se ha vuelto progresivamente más optimista durante la tendencia bajista, lo que pone de relieve un comportamiento persistente de compra en las correcciones.

Por el momento, sin embargo, los bajistas parecen controlar la tendencia, incluso si algunos inversores ya miran más allá de la fase de caídas.