Los vehículos utilizarán la tecnología de inteligencia artificial de la startup británica Wayve para circular de forma autónoma por las calles de la capital, aunque inicialmente contarán con operadores capacitados tras el volante para supervisar el sistema, según detalló la compañía de transporte compartido.
Los robotaxis ya operan en ciudades de Estados Unidos, como San Francisco, Phoenix y Los Ángeles, así como en China. Sin embargo, Europa ha mostrado mayor lentitud en su despliegue, debido en parte a la legislación local y a un trazado urbano histórico más complejo.
Uber ha calificado su introducción como una prioridad estratégica en su carrera frente a sus rivales por adoptar esta tecnología, que promete trayectos más eficientes y ahorros de costes.
'Esta es la primera vez que el público general podrá solicitar un vehículo autónomo en el Reino Unido', afirmó Kaity Fischer, vicepresidenta comercial y de operaciones de Wayve, en una entrevista.
PRUEBAS EN LAS CONGESTIONADAS CALLES LONDINENSES
Los vehículos Ford Mustang Mach-E, bajo la marca Uber x Wayve, están equipados con cámaras periféricas y radares que generan datos procesados en el propio vehículo. Según Fischer, la tecnología se ha estado probando en las vías de Londres desde 2018.
El vehículo logró sortear el denso tráfico londinense -autobuses incorporándose, ciclistas zigzagueando entre coches y peatones cruzando- durante un trayecto de prueba realizado por Reuters el viernes.
Los clientes asignados a un viaje autónomo de Wayve podrán elegir entre aceptar el servicio o cambiar a uno convencional, explicó Annie Duvnjak, responsable global de operaciones de movilidad autónoma de Uber. Añadió que los trayectos en vehículos autónomos no tendrán un coste adicional.
El Gobierno británico declaró en 2025 que este año agilizaría los proyectos piloto de servicios de taxi sin conductor de seguridad, antes de un posible despliegue a mayor escala el próximo año.
Los servicios comerciales deben recibir la aprobación de las autoridades locales, como Transport for London, antes de su puesta en marcha.
La ministra de Transporte, Heidi Alexander, afirmó el lunes que la tecnología de conducción autónoma tiene el potencial de transformar la movilidad, reduciendo los riesgos viales al tiempo que impulsa el crecimiento y crea empleos de alta cualificación en todo el Reino Unido.
'Wayve es un caso de éxito británico y esta alianza con Uber supone un voto de confianza muy positivo en su tecnología', declaró.
Waymo, filial de Alphabet (matriz de Google), también está probando vehículos autónomos en las calles de Londres y ha manifestado sus planes de lanzar servicios comerciales en la ciudad este mismo año.
Uber y su rival Lyft también probarán este año en Londres los coches autónomos Apollo Go de la empresa china Baidu, según informaron las compañías.
Wayve, que se asoció con Uber en 2024, afirmó que su tecnología puede adaptarse a múltiples plataformas de vehículos, lo que le permite escalar rápidamente.
En febrero, la empresa recaudó 1.500 millones de dólares, incluyendo nuevas aportaciones de Uber, Mercedes-Benz, Stellantis y Nissan, alcanzando una valoración de 8.600 millones de dólares.



















