Durante unos días, los inversores se comportaron como si lo peor ya hubiera pasado. Las acciones subieron con fuerza, y el S&P 500 y el Nasdaq encadenaron un récord tras otro. El selectivo tecnológico prolongó su racha de ganancias a trece sesiones y los mercados europeos se sumaron al rally de alivio. El TINA, el viejo mantra de Wall Street («there is no alternative», 'no hay alternativa a las acciones') regresó con fuerza. Pero Donald Trump ya ha acostumbrado tanto a sus aliados como a los mercados a los giros de guion repentinos justo cuando todo el mundo cree saber qué está pasando. El resultado es que el mercado se rige más por los titulares que por la convicción. 

El tránsito por Ormuz sigue restringido y los temores a una interrupción del suministro han vuelto, ya que el alto el fuego expira el martes por la noche. Los valores energéticos estadounidenses subieron antes de la apertura de hoy, con Exxon Mobil, Chevron y Occidental Petroleum ganando terreno. El dólar se fortaleció hacia máximos de una semana. Los precios de los bonos del Tesoro subieron mientras los inversores buscaban refugio. El VIX —el indicador del miedo de Wall Street— repuntó tras caer durante más de una semana. Las empresas de pequeña capitalización, que acababan de alcanzar un récord, retrocedieron. 

Esta semana los inversores se enfrentarán a la brecha entre la esperanza y la realidad. La primera prueba serán los datos económicos. Las ventas minoristas de EE. UU. de marzo se publican el martes. Si el consumo se muestra débil, los mercados retomarán los argumentos a favor de recortes de tipos. Después vendrán las encuestas de gestores de compras de abril el jueves, que deberían dar una lectura preliminar de cuánto daño está causando la incertidumbre reciente a las manufacturas y los servicios. El viernes se conocerá la encuesta final de confianza del consumidor de la Universidad de Míchigan de abril, otra ventana para ver si los estadounidenses están empezando realmente a buscar refugio. 

Luego está el drama de la sucesión en la Reserva Federal: los senadores celebrarán el martes una audiencia sobre la confirmación de Kevin Warsh como presidente de la Fed. Warsh ha abogado por recortes de tipos, pero algunos de los mismos colegas con los que trabajaría se muestran escépticos. Su elección tiene un peso político enorme, sobre todo teniendo en cuenta la campaña de presión de la Casa Blanca contra Jerome Powell. Según se informa, un senador republicano ha amenazado con bloquear a Warsh a menos que se abandonen las demandas legales contra Powell. En el extraño escenario de que esta disputa descarrile la transición, Powell podría incluso permanecer en el cargo de forma interina: un resultado que casi con toda seguridad deleitaría a los mercados menos de lo que enfurecería a Trump. Y, como la Fed se encuentra ahora en su período de silencio previo a la reunión del 28 y 29 de abril, los funcionarios no comparecerán en público para calmar los ánimos. Así pues, el mercado se quedará a solas con sus pensamientos.

Al mismo tiempo, la temporada de resultados se intensifica. Los inversores escucharán a Lockheed Martin y RTX, que se encuentran ahora en la incómoda intersección entre la demanda de defensa y la inestabilidad global. IBM y ServiceNow también presentarán sus cuentas, junto con Tesla, que inaugura el miércoles los resultados de las llamadas Siete Magníficas. Los datos de Reuters apuntan a un crecimiento de los beneficios del primer trimestre del 14,4% para las empresas del S&P 500, frente al 13,7% de hace un año. 

El interés del mercado por los valores tecnológicos sigue siendo fundamental para el panorama general. Los inversores han vuelto a volcarse en los nombres vinculados a la inteligencia artificial (IA), basándose en la creencia de que el auge de la inversión en torno a esta tecnología puede superar a la mayoría de los demás riesgos. Eso ayuda a explicar cómo las valoraciones pudieron enfriarse mientras los índices bursátiles seguían marcando récords: las expectativas de beneficios han mejorado lo suficiente como para cumplir parte del trabajo que antes hacía la expansión desenfrenada de múltiplos. Pero sigue siendo una base demasiado frágil sobre la que construir todo un mercado.

En otras noticias corporativas, Marvell repuntó tras un informe que indica que Google podría colaborar con ella en chips diseñados para ejecutar modelos de IA de forma más eficiente. Los desarrolladores de fármacos psicodélicos subieron después de que Trump firmara una orden ejecutiva para acelerar las revisiones y aumentar la financiación federal para investigación. TopBuild se disparó después de que QXO acordara su compra en una operación de 17.000 millones USD, mientras que QXO cayó. Eli Lilly retrocedió ligeramente mientras los inversores esperaban a ver si las conversaciones por Kelonia Therapeutics se transforman en una adquisición real.

Repsol lidera el Ibex mientras el mercado mira al petróleo y a la banca

Como consecuencia de la subida del barril de Brent, la bolsa española pierde a estas horas un 1,17%. Entre los pocos valores que registran ganancias en el índice general, destaca, como es natural, Repsol (2,13%).

El Gobierno español ha informado de que participará activamente en un eventual plan de la Unión Europea para compartir las reservas de combustible de aviación y considera que las compras conjuntas son una opción viable en el contexto actual, según declaró este lunes la ministra de Energía, Sara Aagesen. El conflicto entre Estados Unidos e Israel con Irán, junto con las represalias de Teherán, ha desencadenado una crisis de suministro que ha llevado a las aerolíneas europeas a reclamar a la UE medidas de emergencia ante la creciente preocupación por la escasez de queroseno. La noticia no ha evitado que IAG caiga alrededor del 2,70% durante la sesión

En paralelo, Bankinter publicará sus cifras del primer trimestre el jueves 23 de abril, en un contexto en el que se esperan unas cuentas tranquilizadoras para el conjunto del sector. Los resultados del primer trimestre de 2026 deberían reflejar una evolución sólida, aunque el foco del mercado estará más en las previsiones de rentabilidad para 2026 que en las cifras trimestrales.

Las estimaciones actualizadas de Citi para los bancos españoles parten del supuesto de tipos de interés 50 puntos básicos más altos en 2026 y posteriormente estables, un escenario que seguiría apoyando el margen de intereses. En ese marco, se mantiene la recomendación de compra para la mayoría de la banca española, con la excepción de Banco Sabadell y Unicaja, en neutral; CaixaBank destaca como valor preferido por su mejor comportamiento esperado en el trimestre y por su mayor potencial de mejora en beneficio por acción entre 2026 y 2028, mientras que Banco Sabadell podría situarse por debajo de las previsiones del consenso en el primer trimestre, excluida su filial TSB, en parte por su menor sensibilidad a las subidas de tipos en la eurozona frente a otros bancos domésticos.