Lufthansa va a recomprar por valor de 300 millones EUR sus obligaciones convertibles emitidas en noviembre de 2020, con vencimiento en noviembre de 2025, con un cupón del 2% y un precio de conversión de 10,4 EUR al tipo de cambio actual.

Esta recompra se financia mediante la emisión de un nuevo bono convertible con vencimiento en 2032, por un total de 600 millones EUR, con un cupón del 0% y un precio de conversión de 10,7 EUR, lo que supone una prima del 43% sobre el precio actual.

¿Quién, en 2025, estará dispuesto a financiar una compañía aérea al 0%? La pregunta merece ser planteada. Sin duda, un banco alemán, como dice el viejo chiste financiero.

Bromas aparte, se trata de una magnífica inversión realizada por Lufthansa. La compañía alemana, que se ha propuesto consolidar un sector europeo demasiado fragmentado, vio cómo el año pasado su facturación superaba el nivel anterior a la pandemia y, al mismo tiempo, reanudaba el reparto de un dividendo bien cubierto por el flujo de efectivo libre.

La pronunciada caída del precio del combustible en los últimos trimestres debería impulsar sus márgenes este año, que, por lo demás, comenzó con buenos augurios. Sin duda, la suma de estas circunstancias favorables ha motivado el interés de los inversores por una emisión de bonos tan ventajosa para el prestatario.

Si bien es cierto que la aerolínea sigue cotizando por debajo del valor de su capital, en las últimas dos décadas solo ha registrado tres ejercicios con pérdidas: 2009, durante la crisis de las hipotecas basura, y los dos afectados por la pandemia, debido a circunstancias que podríamos calificar de excepcionales.

Los más optimistas apuestan por un aumento del dividendo al final del ejercicio anual y, en consecuencia, por una posible revalorización de la cotización de la acción, que actualmente está en su nivel más bajo en veinte años.

Hay que moderar este entusiasmo recordando que, durante este periodo, el número de acciones en circulación se ha triplicado y que, al margen del episodio de la pandemia, la deuda neta sigue evolucionando a un nivel superior a su media histórica.

Véanse también Deutsche Lufthansa AG: La ley de las series y Lufthansa: Suma de las partes, ambos publicados el año pasado en estas mismas columnas.