Según la encuesta sobre reservas de oro de los bancos centrales realizada por el Consejo Mundial del Oro, el 89% de los organismos consultados prevé que las reservas oficiales de oro a nivel global aumenten durante el próximo año, una cifra récord hasta la fecha.
El Banco Popular de China prolongó su racha de compras de oro durante dieciocho meses consecutivos hasta el primer trimestre de 2026, alcanzando unas reservas totales de 2.322 toneladas.
Entre los ejercicios fiscales de 2015 y 2025, la cuota del USD en las reservas mundiales de los bancos centrales cayó un 12%, mientras que el peso del oro aumentó un 8%. Esta tendencia refleja el creciente papel del metal amarillo como activo de reserva en un contexto de incertidumbre geopolítica y económica.
Ante este escenario de demanda, el Gobierno de Ecuador está posicionando cada vez más la minería como una industria de exportación estratégica, convirtiendo el crecimiento y la inversión en el sector en un pilar fundamental de la agenda económica del país más allá de 2026.
Lundin Gold, propietaria y operadora de la mina Fruta del Norte en el sureste de Ecuador, se encuentra en el centro de esta tendencia. La compañía ya explota una de las minas de oro con mayor ley del mundo y está impulsando oportunidades de exploración y expansión a escala regional, incluyendo Fruta del Norte y varios objetivos de cobre y oro, lo que la sitúa en una posición ventajosa para beneficiarse del impulso de Ecuador por desarrollar su sector minero.
Cuando los beneficios brillan
Los ingresos del primer trimestre de 2026 se dispararon un 59,2% interanual, hasta alcanzar los 567,4 millones USD, frente a los 356,3 millones USD del mismo periodo de 2025. Este crecimiento sustancial fue posible gracias a que el precio medio realizado del oro subió un 60,7% interanual, pasando de 3.081 USD por onza a 4.951 USD.
Lo que hace que este resultado sea más interesante que un simple repunte coyuntural de las materias primas es el apalancamiento operativo. El beneficio de las operaciones mineras en el primer trimestre de 2026 creció un 80,1% interanual hasta los 420,7 millones USD, frente a los 233,5 millones USD previos, impulsado por un procesamiento récord en la planta de 5.520 toneladas por día, lo que supone un incremento del 24% respecto al año anterior.
El beneficio neto en el primer trimestre de 2026 aumentó un 78,1% interanual hasta los 273,3 millones USD, frente a los 153,5 millones USD del primer trimestre de 2025, impulsado por la cotización del oro pero compensado en parte por una mayor carga fiscal. El gasto por impuesto sobre beneficios casi se duplicó, situándose en 124 millones USD frente a los 63 millones USD del primer trimestre de 2025.
El flujo de caja libre, de 348,5 millones USD, casi duplicó los 170,8 millones USD del primer trimestre de 2025. Este dato es relevante dado que se trata de una empresa sin deuda y cada dólar de flujo de caja libre es discrecional, al no tener que afrontar pagos de intereses.
La valoración se vuelve cautelosa
La cotización de Lundin Gold se ha enfriado desde sus niveles máximos. A 80 CAD (56,5 USD), la acción cotiza por debajo de su máximo de 52 semanas de 131 CAD (92,5 USD), a pesar de haber generado una respetable rentabilidad del 9,4% durante el último año.
El pago total de dividendos del ejercicio 2025, de 2,7 USD por acción, representa una rentabilidad por dividendo del 4,9%. Los analistas esperan que esta tasa se mantenga en torno al 5% durante los próximos años.
El sentimiento de los analistas sigue siendo cauteloso. Solo cuatro de los 15 analistas recomiendan comprar, lo que refleja confianza en los fundamentales de la sociedad pero una convicción limitada sobre su potencial alcista a corto plazo. A pesar de esta postura prudente, el precio objetivo medio de los analistas, de 106,3 CAD (75 USD), implica un potencial de revalorización del 32,8%.
Una sola mina, múltiples riesgos
Fruta del Norte es la única mina en producción de Lundin Gold, lo que deja a la empresa expuesta al riesgo de concentración de activos. Los fenómenos meteorológicos extremos y las perturbaciones relacionadas con el clima podrían afectar a las operaciones, la infraestructura y la logística, mientras que los cambios regulatorios, la minería ilegal, las condiciones de seguridad, los retrasos en la obtención de permisos y la disponibilidad de mano de obra siguen siendo riesgos clave para la ejecución.
Asimismo, la dirección prevé que el segundo trimestre de 2026 sea más débil: el mineral que se extraerá en los próximos meses es de menor ley y la planta se detendrá parcialmente por labores de mantenimiento programadas. Además, la meteorología extrema y la minería ilegal cerca de la zona de concesión son amenazas reales que, aunque poco probables, la gerencia señala como factores bajo vigilancia continua.


















