El fabricante de semiconductores Marvell Technology anunció este martes la compra de la startup Celestial AI en una operación valorada en 3.250 millones de dólares, al tiempo que presentó una previsión optimista para su próximo ejercicio fiscal.

Las acciones de Marvell subieron aproximadamente un 13% en las operaciones posteriores al cierre.

El auge de la inteligencia artificial generativa ha acelerado el proceso de desarrollo de los fabricantes de chips, que compiten por diseñar el equipamiento más rápido y eficiente energéticamente para centros de datos avanzados. Marvell y su rival Broadcom ayudan a las compañías de computación en la nube a crear chips personalizados adaptados a sus necesidades específicas para centros de datos, una actividad que se ha convertido en un importante negocio para ambas empresas.

La compañía espera unos ingresos totales de aproximadamente 10.000 millones de dólares para su próximo ejercicio fiscal, incluyendo un incremento del 25% en los ingresos provenientes de centros de datos, según declaró el CEO de Marvell, Matt Murphy. No se prevén grandes fluctuaciones trimestrales en los ingresos por chips personalizados el próximo año.

LA OPERACIÓN DA A MARVELL ACCESO A TECNOLOGÍA FOTÓNICA

Marvell prevé que los ingresos de su negocio de chips personalizados crezcan un 20% el próximo año, según afirmó Matt Murphy en una llamada con inversores. La compañía, con sede en Santa Clara, California, ayuda a Amazon y Microsoft a fabricar sus propios chips de inteligencia artificial, de acuerdo con el analista de JP Morgan, Harlan Sur.

La adquisición de Celestial permitirá a Marvell acceder a los desarrollos de la startup en fotónica, una tecnología que utiliza la luz en lugar de señales eléctricas para conectar chips de IA y chips de memoria, un ámbito en el que compite con Broadcom y Nvidia, la empresa más valiosa del mundo.

La tecnología de Celestial se integrará en los productos de infraestructura de próxima generación relacionados con la fotónica de Marvell, lo que contribuirá a abrir un nuevo mercado de 10.000 millones de dólares para la compañía, según declaró Murphy a Reuters.

"Vamos a tener una potencia en silicio fotónico en Marvell cuando todo esto termine", afirmó.

Las grandes compañías de computación en la nube empezarán a instalar tecnología fotónica en 2027 o 2028 para aplicaciones a gran escala, según Murphy. Con el tiempo, aseguró, su adopción se generalizará.

Según los términos del acuerdo, Celestial AI recibirá 1.000 millones de dólares en efectivo y 27,2 millones de acciones ordinarias de Marvell, valoradas en 2.250 millones de dólares.

Marvell prevé que Celestial AI comenzará a aportar ingresos significativos a partir de la segunda mitad del ejercicio fiscal 2028, alcanzando una tasa anualizada de 500 millones de dólares en el cuarto trimestre de ese año y duplicándose hasta los 1.000 millones en el cuarto trimestre del ejercicio fiscal 2029.

Se espera que la operación se cierre en el primer trimestre del año natural 2026.

VÍNCULOS CON AMAZON

En relación con la adquisición de Celestial, Marvell emitió una opción de compra de acciones a favor de Amazon. El acuerdo permite a Amazon adquirir acciones de Marvell en función de la compra de productos de tejido fotónico hasta finales de 2030.

Amazon podrá adquirir hasta 90 millones de dólares en acciones de Marvell, o aproximadamente un millón de acciones, con un precio de ejercicio de unos 87 dólares.

Marvell proyectó unos ingresos de alrededor de 2.200 millones de dólares, más o menos un 5%, para el cuarto trimestre, frente a la estimación media de los analistas de 2.180 millones de dólares, según datos recopilados por LSEG.

Los ingresos del tercer trimestre, finalizado el 1 de noviembre, aumentaron un 36,8% hasta los 2.070 millones de dólares, en línea con las estimaciones de los analistas.

Antes de la sesión posterior al cierre del martes, las acciones de Marvell acumulaban una caída superior al 15% en lo que va de año, en medio del aumento de la competencia en el mercado de chips personalizados de IA y redes, y de la preocupación de Wall Street por una posible burbuja de la IA.