Energía. Los precios del petróleo siguen bajando, ahondando en niveles sin precedentes en cinco meses. El Brent para entrega en diciembre bajó a 64 USD, mientras que el WTI lo hizo a 60,5 USD. Estas caídas se producen tras las especulaciones sobre un posible nuevo aumento de la producción de la OPEP+ de 137.000 barriles diarios en noviembre. Arabia Saudí y Rusia, líderes del grupo, se reunirán este fin de semana para ultimar esta decisión. A pesar de las limitaciones que pesan sobre el cártel ampliado para mantener este ritmo de producción, el mercado mundial podría entrar en superávit, pues la Agencia Internacional de la Energía prevé excedentes récord para el próximo año. En el fondo, la geopolítica sigue siendo un factor decisivo en los precios del crudo; en concreto, los ataques de Ucrania sobre las refinerías rusas situadas lejos de la línea del frente.
Metales. El oro superó por primera vez la barrera de los 3.900 USD la onza, alcanzando incluso un máximo de 3.958 USD. A corto plazo, esta dinámica sin contratiempos se ve respaldada por la preocupación en torno al cierre de la Administración de Estados Unidos y las expectativas de nuevas bajadas de los tipos de interés en la Reserva Federal. El precio del oro ha subido un 50% desde principios de año, una trayectoria notable atribuible a las compras de los bancos centrales, el aumento del interés de los ETF y las persistentes tensiones geopolíticas. En cuanto al cobre, los precios han seguido su escalada en Londres. El contrato a tres meses en la London Metal Exchange se negocia actualmente a 10.715 USD por tonelada, un aumento atribuible a los problemas de suministro, sobre todo en Indonesia y Chile.
Productos agrícolas. Los cereales vuelven a la senda bajista en Chicago; una dirección que últimamente ha sido la norma. Los contratos de maíz y trigo cerraron a la baja, a 418 centavos USD el bushel para el maíz y 513 centavos USD para el trigo (contratos con vencimiento en diciembre de 2025). La soja sigue sufriendo las consecuencias de la guerra comercial con China, lo que ha llevado a este país a recurrir a otros proveedores. Las condiciones meteorológicas favorables han acelerado las cosechas de maíz y de trigo en Estados Unidos, lo que ha provocado una presión bajista sobre los precios. Por otra parte, el Departamento de Agricultura de los Estados Unidos ha destacado en su último informe una disminución de las existencias de maíz con respecto al año pasado, pero la cosecha récord prevista debería permitir reponer las existencias.






















