Microsoft Azure ha sido el principal motor de la sólida rentabilidad trimestral de Microsoft, con un impresionante crecimiento de los ingresos del 39% que supera las expectativas del mercado. Por primera vez, Microsoft ha revelado los ingresos anuales de Azure, que alcanzan los 75.000 millones USD, consolidando su posición como segundo actor en la nube detrás de Amazon Web Services (107.560 millones). Esta dinámica está impulsada en gran medida por la creciente demanda de infraestructuras en la nube destinadas a la inteligencia artificial, un sector en el que Azure desempeña un papel clave. Además, Microsoft no da esta cifra por casualidad, sino que responde a la necesidad de tranquilizar a los inversores sobre la rentabilidad de sus inversiones en IA.
Azure se beneficia del auge de las herramientas de IA, en particular a través de su asociación con OpenAI, al tiempo que diversifica sus colaboraciones con xAI, Meta y Mistral para ampliar su oferta de modelos. Microsoft también ha introducido nuevos servicios de IA, entre los que se incluyen agentes autónomos integrados en GitHub Copilot, y amplió su oferta de Copilot en abril para acelerar su adopción. Esta posición estratégica y los resultados publicados permiten que el valor suba algo más de un 7% en las operaciones posteriores al cierre.
A pesar del impulso generado por esta buena publicación, no conviene perder de vista las negociaciones en curso entre la empresa de Redmond y su socio OpenAI. En su voluntad de estructurar una organización con ánimo de lucro, la empresa emergente busca renegociar su acuerdo inicial con Microsoft, pero a ambas partes les está costando entenderse. En este clima de tensiones crecientes, OpenAI parece estar acercándose a otros gigantes del sector, empezando por Alphabet, cuyas capacidades de cálculo utiliza ahora para desarrollar sus nuevos modelos de IA.


















