Mitsubishi Electric Corporation ha anunciado el desarrollo de una tecnología para estimar con precisión la cantidad de carbono orgánico del suelo (SOC) en terrenos agrícolas, combinando mediciones ópticas con dos modelos dinámicos de SOC: un modelo de biomasa radicular y un modelo de descomposición de materia orgánica mediada por microbios. Esta nueva tecnología permitirá un monitoreo eficiente, de bajo coste y a gran escala del SOC, al eliminar la necesidad de muestreos de suelo y análisis químicos de laboratorio. Al respaldar la evaluación de las reducciones de carbono de origen agrícola dentro del GX-ETS, que estará plenamente operativo para el ejercicio fiscal que finaliza en marzo de 2027, la tecnología mejorará la productividad agrícola y reducirá las emisiones de gases de efecto invernadero.

Con la aceleración de las políticas de Transformación Verde (GX) y los planes de reducción de emisiones de empresas y municipios, junto con los esfuerzos del gobierno japonés para alcanzar su objetivo de neutralidad de carbono en 2050, el suelo agrícola se reconoce cada vez más como una vía prometedora para almacenar carbono. Entre sus beneficios se incluyen la reducción de las emisiones de gases de efecto invernadero, la mejora de la retención de agua en el suelo y el aumento de la fertilidad para optimizar la producción de cultivos. Sin embargo, el SOC está fuertemente influenciado por procesos biológicos y químicos, específicamente la descomposición microbiana y el crecimiento de las raíces; dado que estos procesos son difíciles de observar directamente, tradicionalmente se han requerido muestreos de suelo extensivos y análisis de laboratorio.