Moncler llegó a perder más del 1% en las primeras operaciones bursátiles, tras la noticia de que el principal accionista Remo Ruffini dimitirá del cargo de CEO para ser sustituido por Leo Rongone, procedente de Bottega Veneta.

Ruffini será presidente ejecutivo y mantendrá la responsabilidad de la dirección creativa y un "papel principal" en la definición de la estrategia del grupo, mientras que el Chief Business Strategy & Global Market Officer, Roberto Eggs, dejará el cargo aunque seguirá en el consejo de administración.

Alrededor de las 11:20 hora italiana, el título cotizaba a la baja un 0,25% entre los valores de lujo, que en cambio se mostraban más resistentes ante el contexto general de aversión al riesgo.

Algunos analistas expresan ciertas preocupaciones por la salida de Eggs.

"Roberto Eggs era muy bien considerado por el mercado (...), sin embargo, el hecho de que siga vinculado a Moncler como miembro del consejo de administración reduce las posibilidades de que se una a otra empresa de lujo cotizada, en nuestra opinión", se lee en una nota de Barclays.

Barclays añade que Rongone ha transformado Bottega Veneta en una de las marcas más resilientes dentro del grupo Kering.

Según el bróker italiano Equita, la decisión de Ruffini de dejar el cargo de CEO no debe interpretarse como un paso atrás ni como una ruptura con el equipo directivo, sino más bien como una evolución natural de la estructura directiva del grupo, también en nombre de un relevo generacional.

"La salida de Eggs podría interpretarse también como una noticia negativa, dado el importante aporte realizado al grupo en los últimos años (...), pero estamos convencidos de que deja un equipo fuerte y competente", explica en una nota Equita, que no espera discontinuidad en las actividades del grupo.

(Redacción Milán, edición Claudia Cristoferi)