Redactada por María Campillo y redaccion@vortexmedia.es

La intervención militar de Estados Unidos en Venezuela ha situado al petróleo en primer plano en este inicio de 2026. Donald Trump ya ha asegurado que las autoridades venezolanas van a entregar a Washington entre 30 y 50 millones de barriles de crudo para su venta a precios de mercado y que las compañías estadounidenses se encargarán de renovar las obsoletas infraestructuras del país. Con este telón de fondo, y de cara al futuro, en Morgan Stanley optan por la cautela con las petroleras europeas.

Y es que estos expertos observan riesgos a la baja para las estimaciones de beneficios ante unas perspectivas sombrías para las materias primas, ya que ven probable que el mercado del petróleo presente un superávit significativo este año.

"Estimamos una caída de aproximadamente el 15% respecto a los beneficios del consenso; los marcos financieros probablemente presenten déficit, lo que implica un riesgo al alza para la deuda y a la baja sobre las distribuciones a los accionistas", explican.

Además, indican que las valoraciones parecen exigentes en su comparación histórica. "Tanto el Flujo de Efectivo de Actividades Operativas (CFFO, por sus siglas en inglés) de 4,5 veces como la rentabilidad por dividendo del 5,4% se sitúan en los extremos de sus rangos históricos (3,4-4,5 veces y 5,3%-7,5%, respectivamente)".

De hecho, en Morgan Stanley aseguran que las compañías que componen el sector energético europeo se encuentran, en términos generales, en buena forma y están mejor gestionadas que en gran parte de los últimos 20 años.

Con todo, señalan que "las perspectivas de precios del petróleo y el gas siguen siendo un lastre. Esto no es una visión contraria al consenso, pero sí da lugar a marcos financieros extremadamente ajustados: seguimos observando déficits de flujo de caja, lo que implica riesgo a la baja para las expectativas de recompras de acciones del consenso y/o presión al alza sobre la deuda neta".

EL BRENT ENTRE 50 Y 55 DÓLARES EN 2026

Así, y en un contexto de riesgos a la baja para los precios del crudo, desde la firma prevén otro periodo de debilidad con el Brent cayendo a niveles de entre 50 y 55 dólares durante gran parte de 2026.

"Aunque el mercado petrolero parece encaminado a un excedente significativo en 2026 y el primer semestre de 2027, esperamos que vuelva al equilibrio en la segunda mitad de 2027. El superávit acumulado durante este periodo de 18 meses sería de aproximadamente 1.000 millones de barriles. Se trata de una cifra elevada, pero no tan grande como para que no pueda almacenarse. Posteriormente, no esperamos que los inventarios sigan aumentando en 2028", añaden.

Al mismo tiempo, estos analistas dicen que el precio a tres años del Brent se sitúa actualmente en torno a 63 dólares, y ha mostrado una resiliencia notable durante cierto tiempo. "Dado el reequilibrio previsto del mercado para finales de 2027, prevemos que este precio a tres años se mantenga aproximadamente en su nivel actual. Con un contango de 7-8 dólares/barril, esto implicaría un precio spot en la franja media-alta de los 50 dólares".

RESULTADOS Y DISTRIBUCIONES A LOS ACCIONISTAS

"Nuestras proyecciones sobre los precios de las materias primas se sitúan por debajo tanto de los precios actuales al contado como de los precios a futuro, y también son inferiores a las suposiciones en las previsiones de beneficios del consenso". Esta es la principal razón por la que en Morgan Stanley sitúan sus previsiones de beneficios aproximadamente un 15% por debajo del consenso.

Por otro lado, y en cuanto a las distribuciones a los accionistas, en la firma avanzan que los riesgos se inclinan a la baja. "En conjunto, las estimaciones del consenso ya prevén que las grandes petroleras europeas distribuyan aproximadamente el 43% del CFFO".

Es más, varias grandes compañías han anunciado recortes en sus programas de recompra de acciones durante 2025, entre ellas BP, TotalEnergies y Equinor.

TRES ACCIONES FAVORITAS

En este escenario, en Morgan Stanley eligen sus petroleras europeas favoritas, entre las que no se encuentra Repsol, sobre la que reiteran su precio objetivo de 16 euros por acción y su recomendación de 'mantener'.

"En algún momento, estos factores cambiarán, pero ese momento aún no ha llegado". Por ello, desde la firma mantienen una postura "cauta" con el sector y se centran en compañías con mayor resiliencia financiera, como TotalEnergies, Shell y Galp.

Respecto a TotalEnergies (precio objetivo: 61,30 euros; 'sobreponderar') ponen el foco en la profundidad de la cartera y su resiliencia, además de la valoración en un entorno de precios de materias primas más débiles.

"TotalEnergies combina una de las carteras de crecimiento upstream más profundas y de mayor calidad del sector con una trayectoria creíble para el desarrollo de su estrategia de 'nuevas energías' que deje de diluir el flujo de caja del grupo y, en cambio, se convierta en un contribuyente".

Por otro lado, en Morgan Stanley comentan que la dirección ya ha reducido el riesgo del marco financiero para un entorno de materias primas más débil, reduciendo las recompras y la previsión de inversión en capital a medio plazo (inversión en capital neto 2026-30), "lo que respalda la afirmación de que el proyecto puede completarse sin mayores aumentos de la deuda neta".

En el caso de Shell (precio objetivo: 2.811 peniques; 'sobreponderar'), exponen que "ha restablecido un sólido historial de resultados, convirtiendo su reenfoque en el rendimiento, la disciplina y la simplificación en consistentes sorpresas en los resultados trimestrales, una sólida generación de efectivo y distribuciones a los accionistas líderes en el sector".

Por último, destaca Galp (precio objetivo: 16,50 euros: 'sobreponderar`') que, tras vender su participación en Mopane a TotalEnergies, lleva a Morgan Stanley a anticipar un reajuste de las expectativas para la compañía y una historia mucho más convincente a partir de ahora.

"Galp se encuentra bien posicionada para afrontar un periodo de precios del petróleo bajos. El gasto de capital podría disminuir durante 2026-27 en comparación con años anteriores, ya que la compañía concluye la última ola de inversiones (con las mejoras en Bacalhau, Sines y energías renovables), pero aún no ha invertido significativamente en Namibia".

Igualmente, creen que los ingresos provenientes del GNL de Mozambique podrían contribuir a la reducción del apalancamiento el próximo año. "Vemos margen para que la dirección mantenga al menos las tasas de remuneración actuales a los accionistas en los próximos años (una situación que no vemos para todas las grandes compañías europeas en este momento)", concluyen en Morgan Stanley.

(END) Dow Jones Newswires

January 12, 2026 06:55 ET (11:55 GMT)