Una de las noticias que ha marcado el año bursátil ha sido la recuperación de los índices de los mercados emergentes. En conjunto, el MSCI Emerging Markets ha avanzado un 28% desde el 1 de enero. Pero entre todos esos países, uno ha evolucionado en sentido contrario: India. Después de su sólido comportamiento en los últimos años, en 2025 se ha frenado la tendencia y el MSCI India solo se ha revalorizado un 2%.
Además, este peor resultado relativo frente al resto de economías emergentes es el mayor desde 1993, según los cálculos del Financial Times.

Fuente: Financial Times
La desaceleración de la renta variable india probablemente sea fruto de algún tipo de reequilibrio. Los inversores han recogido beneficios en ese mercado para reposicionarse en otros. Una decisión aún más justificada, si cabe, si atendemos a la evolución de los mercados estadounidenses.
En ese sentido, los inversores han vuelto en masa a China, una zona considerada «ininvertible» en los últimos años. Con todo, la baja rentabilidad no solo responde a una estrategia de arbitrajes en las carteras, pues los analistas han reducido sus expectativas de beneficios para las acciones indias en un contexto de desaceleración del crecimiento.

Fuente: Financial Times
Lo que más penaliza a las acciones indias es la guerra comercial con Washington. De hecho, aunque, a principios de año, el primer ministro Modi parecía bien situado para lograr un acuerdo favorable, desde entonces las negociaciones se han estancado y Trump incluso llegó a elevar al 50% los aranceles en represalia por el apoyo de la India a Rusia en forma de compras de hidrocarburos.
Por último, el mercado indio parece carecer de campeones tecnológicos, capaces de aprovechar el tema de la IA, que es, sin embargo, el motor principal de las bolsas mundiales desde hace tres años.

















