Ya hemos señalado en nuestras columnas que los bancos europeos han cambiado de situación en los últimos años, pasando de ser valores rechazados a convertirse en un motor clave del estupendo desempeño de los índices europeos. 

Contaban con dos grandes argumentos a su favor: valoraciones en mínimos históricos y un mayor dinamismo de los beneficios, gracias a unos tipos de interés más elevados, a un entorno regulatorio que se ha estabilizado y a los esfuerzos de reestructuración culminados con éxito por algunos de ellos.

A ello hay que añadir la dinámica de consolidación del sector, aunque persistan las resistencias, en particular respecto a eventuales fusiones transfronterizas.

Como resultado, los bancos europeos han superado con claridad al resto del mercado en los últimos tres años.

 

Fuente: MarketScreener

¿Siguen siendo una apuesta "value"?

Sin embargo, la buena racha muestra signos de agotamiento. Tras una subida del 60% entre principios de enero y mediados de agosto, el índice Stoxx 600 Banks lleva tres meses en fase de consolidación.

Los bancos se enfrentan ahora a unos tipos de interés más bajos, pues el BCE ha recortado sus tipos oficiales en ocho ocasiones entre los veranos de 2024 y 2025, y eso es malo para los márgenes de interés netos.

Además, la fase de revalorización (aumento de los múltiplos de valoración) probablemente haya quedado atrás. Durante años, los bancos europeos cotizaron por debajo de 1 vez su valor en libros; ya no es el caso. Si nos fijamos en los principales actores, la ratio precio/valor en libros (P/BV) de Banco Santander es de 1,3, la de Unicredit de 1,5 y la de Intesa Sanpaolo de 1,6.

Valor en libros de Banco Santander. Fuente: MarketScreener

Destinos entrelazados

Sin embargo, todavía hay razones para el optimismo. En primer lugar, en los próximos años se registrarán importantes devoluciones de capital a los accionistas.

En segundo lugar, los tipos de interés deberían mantenerse por encima de los niveles anteriores a la pandemia. La probabilidad de un retorno a un entorno de tipos cero, muy perjudicial para la rentabilidad de los bancos, parece ahora escasa.

Por último, conviene subrayar que varios índices europeos dependen en gran medida del comportamiento de los bancos. Intesa Sanpaolo y Unicredit son los dos principales componentes del índice MIB italiano, mientras que tres de los cinco mayores del IBEX 35 están adscritos al sector bancario.