Novo Nordisk, al igual que su rival estadounidense Eli Lilly, se ha visto empujada a bajar precios en su principal mercado por la presión del presidente del país, Donald Trump. La farmacéutica lanzó el mes pasado una versión oral de Wegovy a un precio inferior al de la inyección con el fin de atraer a los pacientes que pagan los tratamientos de su bolsillo. La acción cayó más de un 17% el miércoles, después de que la empresa advirtiera de un retroceso de sus ventas y de sus beneficios de hasta un 13% este año.
Bajada de precios por presiones políticas y competitivas
El consejero delegado, Mike Doustdar, que asumió el mando de la empresa el año pasado tras perder Novo su posición de líder en favor de Lilly, afirma estar dispuesto a aceptar ese sacrificio a corto plazo para impulsar los volúmenes. Según él, la bajada de precios acabará dando sus frutos a largo plazo. Pero varios inversores temen que Novo salga perdiendo en una carrera a la baja frente a Lilly, que publicó ese mismo día unas previsiones claramente más optimistas.
«El verdadero peligro reside en una posible guerra de precios entre dos empresas que se están disputando cuotas de mercado, lo que sería una situación sin ganadores», estima Markus Manns, gestor de carteras en Union Investment, accionista tanto de Novo como de Lilly. «Nada garantiza que estas bajadas de precios vayan a terminar compensando», añadió.
Novo Nordisk apuesta por el volumen pese a las dudas
Tras los lanzamientos de Wegovy en 2021 y del producto competidor de Lilly, Zepbound, en 2023, las inyecciones se vendían en farmacias por unos 1.000 USD al mes. Ante la presión política en Estados Unidos y el aumento del número de pacientes que paga directamente los tratamientos, estos medicamentos se ofrecen ahora en las páginas web de las farmacéuticas a precios que van de 149 a 299 USD.
Novo, que destaca un nivel de prescripciones superior al esperado para su píldora Wegovy, lanzada recientemente como complemento de la inyección, intenta tranquilizar a los inversores preocupados por el impacto de las bajadas de precios en los ingresos y márgenes. Su mensaje es claro: hay que resignarse a esperar.
«Somos muy optimistas respecto al futuro, pero debemos reconocer que, a corto plazo, la reducción de los precios pesa sobre nuestros resultados financieros», declaró Mike Doustdar, considerando que esta estrategia ayudará a Wegovy a recuperar terreno frente a Zepbound.
Según datos de IQVIA citados por analistas, las prescripciones semanales de Zepbound inyectable alcanzaban 469.000 a finales de enero, frente a unas 257.000 para el conjunto de prescripciones de Wegovy, sumando las formas inyectable y oral, una cifra que no cubre todas las ventas de la versión oral.
Zepbound mantiene una ventaja clínica con una pérdida de peso superior a la de la inyección de Wegovy, mientras que la píldora de Novo mostró en los ensayos una eficacia superior a la de la versión oral de Lilly, cuya autorización se espera para abril.
Algunos inversores, que inicialmente habían aplaudido la voluntad de Mike Doustdar de actuar con rapidez ante las dificultades del mercado estadounidense, se preguntan ahora por el alcance de los sacrificios asumidos. «Novo ya había indicado que la estrategia de los volúmenes tardaría en materializarse», señala Lukas Leu, gestor en ATG Healthcare, accionista de Novo.
«Estamos constatando una reacción de los volúmenes a la bajada de precios, pero al final son las reducciones de precios las que harán retroceder las ventas en Estados Unidos este año», reconoció el director financiero, Karsten Munk Knudsen.
Un mercado de los tratamientos GLP-1 cada vez más saturado y un duopolio en riesgo
El mercado de los tratamientos basados en el péptido similar al glucagón de tipo 1 se vuelve, además, cada vez más concurrido. Hasta ahora, Novo y Lilly se valoraban como si el mercado de la obesidad fuese a seguir siendo un duopolio, con una gran capacidad para mantener los precios y ampliar los márgenes. Pero el auge de los canales de venta directa al consumidor hace que los precios sean más sensibles.
«En los tratamientos basados en el péptido similar al glucagón de tipo 1, creo que el mercado va a estar muy saturado», declaró el consejero delegado de GSK, Luke Miels, añadiendo que su empresa prefería centrarse en las enfermedades asociadas a la obesidad, como las afecciones hepáticas.
La competencia también se intensifica con el auge de versiones preparadas en formulación magistral que imitan los tratamientos basados en el péptido similar al glucagón de tipo 1, que Novo estima que utilizan hasta 1,5 millones de estadounidenses, así como con la llegada prevista de otras grandes farmacéuticas como Pfizer y Amgen, que podrían lanzar sus propios productos a partir de 2028.
Para algunos analistas, la estrategia de precios de Novo es arriesgada dado su retraso frente a Lilly. «Reducir precios puede tener sentido cuando se es líder del mercado y se está creciendo», estima Courtney Breen, analista en Bernstein. «Se vuelve mucho más discutible cuando se están perdiendo cuotas de mercado y ya se afronta una caída anual de las ventas».
Mike Doustdar, no obstante, sigue convencido de que la bajada de precios se traducirá en un aumento notable de los volúmenes de aquí a final de año. «Si trabaja en producción y en la cadena de suministro, fabricará muchas más cajas que en 2025», afirma. «Eso es crecimiento».





















